Vuelvo a la carga

 

“A cualquier precio

(la Unidad y el nombre de España),

el Poder (la Moncloa y el BOE)

jamás es caro (aunque lo acusen de “Golpe de Estado”)”

 

Hace unos días publiqué un artículo con el tema que me tiene obsesionado: la presencia de don Pedro Sánchez y Pérez Castejón en la Moncloa como Presidente de Gobierno. Porque y todo el mundo habla de ello ya a las claras, este hombre se ha vuelto loco y está llevando al desastre a esta vieja Nación que hasta ahora sigue llamándose España. Lo que le está consintiendo a los catalanes y a los vascos es de “alta traición a la Patria”. Lo que ha hecho con Marruecos y el Sáhara es de alta traición al Estado. Lo que ha hecho con el chantaje y el cese de la Directora General del CNI es de alta traición al Estado.

Y amparándome en la completísima obra de Luis del Pino (“La Dictadura infinita”) mantengo que solo hay tres fórmulas posibles para cargarse una Democracia fallida.

¡¡¡Ojo!!!

CON EL 584 DEL CÓDIGO PENAL

se le puede echar de la Moncloa

Y estos son los artículos que incluso le pueden llevar a la cárcel:

Artículo 102 de la Constitución Española:

“1. La responsabilidad criminal del Presidente y los demás miembros del Gobierno será exigible, en su caso, ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.

  1. Si la acusación fuere por traición o por cualquier delito contra la seguridad del Estado en el ejercicio de sus funciones, sólo podrá ser planteada por iniciativa de la cuarta parte de los miembros del Congreso, y con la aprobación de la mayoría absoluta del mismo.
  2. La prerrogativa real de gracia no será aplicable a ninguno de los supuestos del presente artículo.

 

Y este es el artículo 584 del Código Penal

“El español que, con el propósito de favorecer a una potencia extranjera, asociación u organización internacional, se procure, falsee, inutilice o revele información clasificada como reservada o secreta, susceptible de perjudicar la seguridad nacional o la defensa nacional, será castigado, como traidor, con la pena de prisión de seis a doce años”.

 

 “El ciudadano Sánchez Pérez-Castejón (algún día habrá que aclarar de donde le viene ese apellido compuesto) está actuando con el "procés" catalán como un verdadero Traidor a la Patria, ya que está haciendo concesiones que ponen en peligro la Unidad de España... y todo, que es lo peor, por mantenerse en la Moncloa. A los ojos de toda España se está comportando como si la Constitución que soporta el Estado de Derecho que vivimos fuese papel mojado. No se da cuenta, y si se la da es más grave aún, que en un futuro no lejano podría ser acusado de "Traición a la Patria", porque así califica el Código Penal español a los que ponen en peligro la seguridad del Estado y la simple existencia de España, ya vengan de enemigos exteriores o interiores. Sin tener en cuenta lo que piensan el resto de los españoles, que son los verdaderos amos y señores de la Soberanía Nacional, acepta y se sienta a negociar con los independentistas catalanes que, como le dicen en su propia cara, sólo aspiran a separarse de España y proclamar su República independiente (y ayer se lo dijo muy claro la portavoz de ERC: “a nosotros nos importa un comino la gobernabilidad de España”) y esto lo hace pensando que "su" Poder es absoluto y que sus actos son tan "inviolables" como los del Jefe del Estado.

Traición a la Patria. Eso es lo que estamos viviendo en estos momentos y continuamente en España. Este hombre, don Pedro Sánchez, ha olvidado que los Poderes tienen sus límites y que las Leyes y especialmente la Constitución están para cumplirlas… y ya lo dice muy claro el señor Del Pino: “cuando las acciones locas de un Presidente del Gobierno llevan a la destrucción de la Nación hay que cargárselo, con toda la parafernalia del Estado de Derecho pero sin dudarlo. También si nos paramos a pensarlo aquella Ley para la “Reforma Política” que se inventó don Torcuato Fernández Miranda para darle carpetazo al Régimen de Franco fue un Golpe de Estado… y nadie rechistó ni lo comparó con la acción del Teniente Coronel Tejero que sí lo consideraron como tal.

Y la situación actual está abocada a una situación más grave. Si el Gobierno del señor Sánchez y sus mariachis consiguen sacar a delante las 3 “Leyes estrella” que ahora mismo tiene estancadas por los suyos, y no porque sean un desastre para España, sino porque todavía les parece poco y quieren más: la Ley llamada de la “Mordaza”, la de la “Vivienda” y la de la “Memoria Democrática”… y no digamos el callejón sin salida en el que nos está metiendo en las relaciones con Rusia.

Así que con la humildad de viejo que ya me domina y pido, solicito, a quien corresponda que sea valiente y de el Golpe de Estado LEGAL que la situación se merece.

«Para aquellos que vivimos en su día la caída del Muro de Berlín y el colapso de la Unión Soviética, la situación actual nos plantea un enigma sorprendente: ¿cómo es posible que el mundo occidental, que había salido victorioso de la Guerra Fría, haya terminado perdiendo la partida ante las fuerzas antidemocráticas, tanto internas como externas? ¿Cómo es posible que la propia democracia liberal esté dando cada vez más muestras de colapso en Occidente, mientras en el resto del planeta resurgen con fuerza los totalitarismos que creíamos derrotados?

En las páginas que siguen, echaremos la vista atrás para tratar de ver qué hicieron otros pueblos, otras sociedades, enfrentados a los problemas que atenazan hoy en día a la civilización occidental. Y veremos que, para nuestra desgracia, Occidente está volviendo a cometer los mismos errores del pasado. Lo que quiere decir que, quizá, no podamos evitar los desastres que ya demostraron en su día ser consecuencia de esos errores».

La dictadura infinita es «un pequeño viaje por la historia, en el que podrán comprobar que no hay nada nuevo bajo el sol, que no estamos viviendo nada que otros seres humanos no hayan vivido anteriormente, que no estamos afrontando ningún problema que no hayan afrontado ya las generaciones pasadas». En este libro, Luis del Pino echa la vista atrás para tratar de ver qué hicieron otros pueblos, otras sociedades, enfrentados a los mismos problemas que atenazan hoy en día a la humanidad. «Para nuestra desgracia, Occidente está volviendo a cometer en la actualidad los mismos errores del pasado. Lo que quiere decir que, quizá, no podamos evitar los desastres que ya demostraron en su día ser consecuencia de esos errores».

 “Me gustaría decir lo contrario, pero estoy convencido de que la democracia en Occidente está condenada a desaparecer en un plazo de tiempo no muy largo.” (Luis del Pino)

O ESPAÑA O UN LOCO. (Y ahí están los casos de D’Gaulle 1958 y Richard Nixon en 1974).