Felipe VI, que llego con señora e hijas a Santiago, fue nuevamente quien realizó la tradicional Ofrenda al Apóstol. Bien por el Rey que por lo menos nos evita el espectáculo de ver hacer la Ofrenda al Apóstol y Santo Patrón de España a algún o alguna mindundi del Gobierno, como ha ocurrido en el pasado. Ofrenda, a la que renunció la Segunda República, restituida por el Régimen del 18 de Julio, quien igualmente estableció como “fiesta nacional” el 25 de julio.

    Muy es su papel y “vigilado” por el sistema: Alberto Núñez Feijó (PP) y Yolanda Díez Pérez (PSOE), Felipe VI pidió protección al Apóstol, a quien habló en estos términos… “(…) España tiene valores, los valores de un pueblo responsable, decidido, fuerte, solidario (…). Porque España tiene carácter (…)”.

    ¿Sabe Felipe VI que al Apóstol no se le puede mentir, que sabe lo que es y ocurre en España?

    Para terminar al estilo De Gaulle -que era católico practicante, pero que cuando asistía a Misa como jefe de Estado se negaba a comulgar porque encarnaba el laicismo radical de la República-, Felipe VI, que entre los títulos históricos le corresponde el de “REY CATÓLICO”, tampoco comulgo. Ejemplo que siguieron sus hijas.   

    Respecto a Leticia Ortiz Rocasolano, de condición social humilde, de pasado más que controvertido, protagonista de desplantes absolutamente bochornosos y manifiestamente atea…

    ¿A dónde cree que iba a Santiago de Compostela, a lucir modelito?