En el emblemático barrio madrileño y remodelado de pies a cabeza, se nota nada más entrar, abre sus puertas, tras sus breves retoques de imagen, en habitaciones y zonas comunes, el Nh Chamberí. Con una nueva apuesta en instalaciones y servicios, lo que le ha valido su indicador de calidad, cuatro estrellas.

Ideal para ejecutivos o familias en shopping por la capital, dada su excelente ubicación, este antiguo establecimiento de la cadena hotelera, que opera ya en 30 países alrededor del mundo, apuesta por la buena gastronomía como seña de identidad. En su haber cuenta ya con 8 estrellas Michelin a nivel nacional, y se perfila, a su vez, como todo un referente al acercar al hospedaje un revolucionario concepto bajo la firma Taberna Arzábal, la mítica de Ponzano.

Su alma, Iván Morales y Álvaro Castellanos, los artífices de esta nueva aventura gastronómica en pro de la más alta calidad del producto, dentro de la cocina tradicional de temporada.

Degustar pilares básicos como unas “simples” patatas a la importancia con cigalitas, salteados de arroz con trufa y setas, escalope de foie o la castiza torrija sello de la casa, se consolida como un plan perfecto en cualquier momento.

Y si el sueño apremia después de satisfacer el paladar, nada mejor que reposar y descansar en alguna de sus 54 remodeladas habitaciones, decoradas bajo la estética del último canon en diseño y confort.

Sólo o acompañado, se adaptan a todas las circunstancias. Establecidas en cinco categorías, desde una standar individual hasta la Superior XL con gran terraza para sacar el máximo partido y disfrutar, sin prisas, de todo lo que nos puede ofrecer su estancia.

Texto: César Serna