Cada año, cuando comienza el curso académico, se comenta lo relativo a los atropellos que afectan a los niños en las proximidades de los colegios. Una gran cantidad de los accidentes se producen por incumplimiento de las normas administrativas relacionadas con la seguridad vial.

 

Las reglas de seguridad vial tienen por objeto garantizar que no se creen riesgos innecesarios en la circulación de vehículos a motor y de ciclomotores. Una buena parte de las normas de esa naturaleza pretenden proteger también a los peatones.

 

Generalmente, se respetan las normas de circulación automovilística, pero no siempre es así. Muchas veces, se vulneran reglas de tráfico de vehículos a motor y ciclomotor sin que lleguen a producirse resultados lesivos. Otras veces, en cambio, se incumplen las reglas y se provocan daños de gran relevancia.

 

Cuando se hace referencia a los niños que incumplen las normas de circulación como peatones, hay que tener presente que se pueden provocar resultados más graves que los que se ocasionarían a los adultos, no pudiendo descartarse la producción de lesiones importantes. Sobre esta cuestión hay que plantearse la responsabilidad de los adultos que acompañan a los niños en estas circunstancias y que, generalmente, son los padres o profesores.

 

Los padres y profesores que incumplen las reglas de seguridad vial como peatones estando con niños comenten una infracción administrativa, pero también provocan, con su falta de diligencia en los casos de atropellos de niños, daños a los conductores y motoristas que generan responsabilidad civil por los menoscabos que puedan sufrir estos sujetos en su persona o en sus bienes. El artículo 1903 del Código Civil hace referencia a los daños ocasionados por los niños e incapacitados y a la responsabilidad producida:

 

  • Los padres son responsables de los daños causados por los hijos que se encuentren bajo su guarda”.

 

  • Los tutores lo son de los perjuicios causados por los menores o incapacitados que están bajo su autoridad y habitan en su compañía”.

 

  • Las personas o entidades que sean titulares de un Centro docente de enseñanza no superior responderán por los daños y perjuicios que causen sus alumnos menores de edad durante los períodos de tiempo en que los mismos se hallen bajo el control o vigilancia del profesorado del Centro, desarrollando actividades escolares o extraescolares y complementarias”.

 

Los sujetos anteriormente mencionados no siempre serán responsables. El artículo 1903 del Código Civil establece que “La responsabilidad de que trata este artículo cesará cuando las personas en él mencionadas prueben que emplearon toda la diligencia de un buen padre de familia para prevenir el daño”.

 

Si se va con un menor hay que prestar atención a la conducta que va desarrollando. Debe impedirse que pueda hacer algo que provoque daños para los demás o para él mismo de un modo irreversible.