Como bien saben el alambique es un instrumento que sirve, mediante un proceso inicial de evaporación y posterior  enfriamiento de diversos componentes, obtener el licor destilado que se pretendía obtener.

Extrapolándolo a la política, vamos a hacer un paralelismo entre el proceso del alambique y el futuro proceso transitorio político del PP a los grupos patriotas. 

De la gran masa de votantes que gozó el PP, debido a su inoperancia y traición cuando tuvo responsabilidades políticas, vino la frustración de muchos de sus militantes y votantes, los cuales, desencantados, formaron una nueva opción política (VOX) con el fin de que enmendara los errores e inoperancia del PP cuando ostentó el poder. 

Pero las propuestas políticas de  VOX, partido que alardea de ser constitucionalista cien por cien, tienen un gran obstáculo para poder ejecutarse, y ese obstáculo, no es otro que la mismísima constitución, y las altas instituciones judiciales (CGPJ, Tribunal Supremo y Constitucional) que están tomadas por togados masones, o sea, traidores a los intereses de Dios y de España, y que son al fin y a la postre los que tienen la última palabra ante cualquier recurso.

VOX parece que no se ha dado cuenta que la constitución se diseñó para contentar a los perdedores de la guerra civil y a la efímera, pero ruidosa, oposición al régimen de Franco, en resumen, satisfacer a los enemigos de Dios y de España para que pudieran vengarse, utilizando como instrumento de la revancha, la traidora y masona  constitución. 

Esa ambigüedad que refleja la constitución en casi todo su articulado, es la que ha permitido que los enemigos internos y externos de España la hayan explotado para sus traidores y corruptos intereses. 

Ese estúpido constitucionalismo de VOX va a ser su tumba, ya que aunque algunas de sus iniciativas parecen atractivas y serías, en realidad chocan con la prostitución, perdón constitución, y ya se encargarán las lógias judiciales de echar para atrás todo intento de poner orden en nuestro país.

De esa política estéril de VOX, insisto, por culpa de la constitución, y la consiguiente frustración y desengaño que sufriran en gran parte de sus votantes, se nutrirán los grupos patriotas, los cuales tendrán que dar respuestas y una nueva ilusión de todos esos españoles desencantados.

Todo este proceso, que cálculo puede producirse en el periodo de una década, hará que por fin los grupos patriotas tengan un electorado potente, cuyo fin no es otro que, de la ley a la ley, derogar o modificar en su casi totalidad la nefasta constitución que soportamos.

Tiempo tenemos pues, grupos patriotas, de recoger el guante que nos entregue VOX, pero para ello, y para que triunfemos hay que planificar con anterioridad una opción política patriótica unida, de lo que ya trataré en otro artículo, todo ello con el fin de canalizar con efectividad ese desencanto y transformarlo en una esperanza futura para reconstruir nuestra dañada Patria.

Ese pueblo desencantado pero esperanzado en salvar a la Patria, será, el exquisito licor destilado del alambique.