1. Antecedentes:

El llamado Juicio de Nüremberg (o Proceso de Nüremberg) tras la II GM , sirvió para que los vencedores enjuiciaran al régimen nacionalsocialista alemán por los cargos imputados al mismo tras el fin de la misma y con un pretendido sustento en la denominada Carta de Londres.

Obviamente el resultado estaba cantado: los vencedores impusieron su particular ley a los vencidos.

Se saldó con numerosísimas penas de prisión y penas de muerte, habiéndose producido numerosos suicidios engrosando las filas de los llamados Mártires de Nüremberg ante la alternativa que suponía lo contrario, esto es, pasar por la indignidad de verse condenado por un Tribunal que actuaba bajo la directrices de la propaganda aliada.

En cambio, y como es natural, no hubo un correlativo proceso para las atrocidades cometidas por los vencedores frente al pueblo alemán, durante y después del fin de la II GM, aún mayores si cabe, que las de su enemigo, por la razón obvia de que eran los vencedores y por tanto, los que escriben la historia a su manera con la clara finalidad de encumbrar su victoria y demonizar al enemigo. Y ello a pesar de que el General George S. Patton ya declarada al finalizar la contienda que «los aliados lucharon contra el enemigo equivocado>> en tanto que el verdadero enemigo era la Unión Soviética.

Ahora, estos distópicos tiempos nos brindan una oportunidad para que tenga lugar un proceso nuremberguiano que enjuicie en cada nación el genocidio social que por mor el terror covidiano causa.

  1. El Circovid como medio para crear el miedo y con ello, el dominio sobre la población:

Pues bien, hoy, a más de setenta años vista desde aquel proceso, el globalismo impuesto por la propaganda aliada, ha corrompido el mundo, hasta el punto que bajo ese “buenismo” inquisitivo y abrasador (como en los mejores tiempos de la inquisición protestante), recurre a estrategias genocidas. La última, el Circovid, tiene formato entre lo neurótico y lo psicótico, pero todo es por “nuestro bien” (o sea, el bien de la élite) bajo una palabrería de saldo del tipo ¿inclusivo, verde, resilente, sostenible?, mientras la mafia política se carcajea de todos ustedes montándose sus saraos ajenos a todo terror covidiano.

Particularmente, en España, como alumna aplicada del globalismo, el genocidio, por acción u omisión, resulta manifiesto.

Hay realidades indiscutibles: que hay muchos muertos, que no hay autopsias, que los abuelos murieron como apestados en los geriátricos (a pesar de que Iglesias “seguro” que hizo todo lo posible para evitarlo; que el bozal es un instrumento de sumisión que nos enferma; que la vacuna no es tal, sino una “terapia génica” que nos administran “por nuestro bien”, que modifica nuestra carga genética, venga del proveedor que venga, en tanto poco importa por los acuerdos de exención de responsabilidad que tienen con los Estados).

Por ello podemos hablar con propiedad de la vacunatimo con la que se marca a la población como si fueran reses enfermas.

De conformidad con noticias diversas de fuentes no subvencionadas y por tanto disidentes (para la oficialidad conspiranoicas, sin reconocer que los medios a su disposición son esencialmente medios propagandísticos del terror) resulta que:

- El premio nobel y virólogo Luc Montagner refiere a la curva de la vacunación le sigue la de las muertes y que las “nuevas variantes” del coronafraude son producto de las diferentes respuestas de los marcados por la vacunatimo.

- Un funcionario israelí dice que la mitad de los adultos infectados en el último brote de COVID-19 estaban completamente vacunados.

- El propio Boris Johnson reconoce la inidoneidad (e inutilidad) de los PCR’s y los test de antígenos para detectar el coronacuento, al igual que las autoridades sanitarias de la siempre enemiga (al menos frente a España) Inglaterra afirman que una gran parte de los nuevos contagios y fallecidos por el pretendido Covid 19 han sido “vacunados”.

- La patente del Covid demuestra que es una creación artificial (pongo en duda que nos encontremos en realidad ante tal virus) fechada para su aprobación el 20 de noviembre de 2018, establece claramente que el “cesionario” del “coronavirus” es The Pirbright Institute (Woking, Pirbright, Gran Bretaña), financiado por Wellcome Trust, Bill & Melinda Gates Foundation, UE, es decir, un atajo de genocidas indecentes que buscan, a través del terror aplicar una vacunatimo con un doble fin: reducir población y enriquecerse (algo que ya simularon en 2019 con el Evento 201).

- Silenciamiento (salvo algunas excepcione) de los medios de propaganda del terror de las lesiones causadas y muertes por la vacunatimo con la manifiesta complicidad del aparato sanitario.

Y así podríamos seguir y miren como no se trata de suministrarles noticias politicamente incorrectas (fakes a granel para el sistema), indaguen por ustedes mismos, verifiquen y saquen sus conclusiones.

  1. La vacunatimo como práctica eugenésica globalista, al servicio de la Agenda 2030.

Esa suerte de marca de la Bestia que es la vacunatimo, se ha generalizado entre aquéllos que el globalismo reputa “prescindibles” y pronto intentarán por manifiestas coacciones (el pasaporte “sanitario” es una de ellas) que todos, menos la élite que se preserva para sobrevivirnos, incluso los disidentes, estemos marcados (y sino, pues nos aislarán o recluirán “por razones sanitarias” con cualquier excusa en algún centro de reclusión, eufemísticamente hablando, esto es, campo de concentración (como poco) de toda la vida).

Y todo ello en un desastroso contexto español, donde la Nación ha sido suprimida por el Estado; los valores eternos sustituidos por todo ese detritus de la ingeniería social eugenésica y maltusianista; las estructuras sociales subvertidas por el devastador nihilismo; la economia pervertida por el globalismo atroz que empobrece a la inmensa mayoría y enriquece a los de siempre; la estructura del Estado “okupado” por mafias partitocráticas (actualmente desde Vox a Potemos pasando por el resto) cada vez más codiciosas, ausentes de verguenza y más analfabetas (hasta el punto de que en esta subversión, ser analfabeto es un mérito computable bajo el principio de incompetencia); y la justicia, lo que es más grave, permanece secuestrada por ese aparato político que es el ejecutivo, al servicio del infame globalismo.

Y todo a costa de nuestra soberanía y por ende, de nuestra capacidad de decisión, sometiéndonos al no menos genocida cártel mafioso de la UE, amo (por franquicia otorgada por los de siempre) de la máquina del dinero y de la deuda que nunca será devuelta, sustituyéndose la economía productiva por el economía financiera, esto es, por una mera ilusión numérica, siendo ellos los encargados de crear el dinero-deuda por orden de los de siempre.

Como resultado, y aprovechando la plandemia, los tragacionistas (legión como poco neurótica que además pide más candela), han aceptado los inconstitucionales estados de alarma (y sus abominables prórrogas) con la supresión de derechos fundamentales y libertades públicas, que nos conducen a la prescindibilidad como individuos gracias a la masiva práctica eugenésica que llaman “vacunación”, hasta el punto que la aceptación llega hasta el extremo en que esta sociedad zombi sigue adoptando el bozal en su día a día (a sabiendas de que tanta detritus exudado les mata) y aún cuando los tiránicos delegados del globalismo en España, les hayan sometido y sojuzgado hasta el extremo de sojuzgarlos con inmensas mentiras covidianas.

Este inmenso genocidio de proporciones bíblicas, será estudiado como el propiciado por verdugos (obedeciendo a la consabida élite oligárquica) valiéndose de genocidas organizaciones supraestatales y estatales con métodos propios del terrorismo informativo, con la complicidad del aparato propagandístico (casi todos los medios de comunicación), del sanitario (y los disidentes son expedientados y/o despedidos) y desde luego, del reo (las sociedades zombificadas, de cuerpo presente desde hace tiempo).

De todo ello se puede concluir que el propio SISTEMA es el VIRUS y todo sea en pos de la Agenda 2030 (toda la castuza política relevante luce el pin oficial de la misma).