Decisión de los masónicos ropones del Prostitucional, incluida la  liberticida, satánica e hiperabortista María Luisa Balaguer Callejón, un completo monstruo, doy fe de ello: quince meses después. Uf, joder con la tutela judicial efectiva, art. 24 CE. Además, caca de la vaca: no cuestiona el fondo del consumado liberticidio (marzo-abril de 2020), además puesto en marcha bajo falsísimo pretexto sanitario. Se queda en el cómo ("mejor excepción o sitio"), jamás en el qué: hijo de puta gobernante, títere del NOM, te lo vuelvo a aclarar aunque vivas infinitas y satánicas vidas, aunque te saques de la mangas totalitarias leyes de seguridad nacional: nunca jamás me quitarás siquiera un mínimo ápice de mi sacrosanta libertad. Y, legítimamente, me defenderé.

Todo, ilegal. TODO…

Florilegio a vuela teclado. El segundo estado de alarma, inconstitucional. Toque de queda, inconstitucional. Cierre de fronteras autonómicas, inconstitucional. Tomar la temperatura, inconstitucional. “Rastreos” civiles y militares, inconstitucional. "Obligar" a realizar fraudulentas PCR, inconstitucional. Y, por supuesto, lo más reciente, pasaporte covid: inconstitucional. Ya saben, art 14 y 18, sin ir más lejos. Y, uno de los cúlmenes aceptado por todos y no recurrido, el puto bozal.

…puto bozal incluido

La delirante y prevaricadora sentencia que legitimaba el uso obligatorio del bozal. Jurídicamente repugnante, filosóficamente vacua, intelectualmente nula, médicamente patética, literariamente repelente, moralmente perversa. Y recordemos los nombres de tales jueces corruptísimos, algún día nuestros sucesores querrán saberlos. Jorge Rodríguez-Zapata Pérez, presidente de Sala de lo Contencioso-Administrativo. Pablo Lucas Murillo de la Cueva. María del Pilar Teso Gamella. José Luis Requero Ibáñez. Rafael Toledano Cantero. Y la ponente, Celsa Pico Lorenzo.

El asqueroso trapo en la mui, descollado prototipo del horror liberticida: además de deliberado ataque a la salud y sumisión psicológica, violación de más derechos constitucionales. La igualdad ante la ley (artículo 14), ya que los que bajo ningún concepto nos colocaremos los bozales “necesitamos” de ese "ilícito salvoconducto" para realizar una vida libre, razonable y en paz. Discriminación por no llevarlo. Doy fe, en este año y medio, de ello. Apartheid ante el completo silencio de todos mis contemporáneos. Ahora, no vacunado, saborearás el regusto del ostracismo y el anatema y la execración. Y todo ello por el hecho de mantener el raciocinio y la cordura y el amor a la libertad.

 

…O la vulneración del derecho a la integridad física y moral, ya que estamos siendo sometidos con tal medida a tratos inhumanos o degradantes (art. 15). Tortura sádica, obligar a llevar puestas unas inútiles y tóxicas bragas sucias en la boca durante dos calurosas canículas. O la sagrada libertad ideológica o de conciencia de pensar que nos circunda despóticamente una siniestra farsa (art. 16).

 

Así como el derecho al honor y a la propia imagen (art.18), movilidad muy limitada al no poder utilizar medios públicos de transportes (art.19) y tajo a la libertad de expresión (art. 20): " calladito estás mejor". O el artículo 23 al negarnos el derecho a participar en los asuntos públicos. Eso por no hablar de la legítima e ineludible objeción de conciencia ante leyes injustas (art. 30.1)...Y, por supuesto, brutalísimo ataque a nuestro derecho a la saludart. 43... 

¿Qué hacer, entonces?

¿Otra vez lo vuelvo a que repetir? Merece la pena, pero infinito hastío. DESOBEDIENCIA SIEMPRE Y EN TODO LUGAR. Y REBELIÓN. En fin.