No creo que mis lectores hayan de esforzarse mucho para creerme si les digo que de los  setenta y seis años  (76) de lucha contra la Sinagoga de Satanás (cada primero de año que pasa, aumenta la cifra, pues inicié esta batalla el 1º de enero de 1945)   más de medio siglo lo he pasado a tope de revoluciones  lo cual es una prueba innegable de resistencia  psíquica- El límite lo alcancé cuando regresé a España,  vi el despiste total de mis compatriotas sobre la realidad de la Revolución cubana y me di cuenta que los “vencedores” estaban arrojando por la borda la Victoria de la Cruzada.  ¿Cómo era posible que el pueblo español hubiese degenerado a tal punto que vivían en un mundo  irreal? Pueden, pues,  imaginarse el grado de aceleración que posteriormente he podido alcanzar,   habida cuenta que desde esa fecha han pasado  sesenta años  más…

Han sido sesenta años de chocar contra el muro de la ceguera. Hubo  unos años en que la  iniciativa de Blas Piñar --y la respuesta de los mejores españoles--  me hizo  bajar la tensión frente al suicidio de España pero la traición de los herederos del Caudillo me devolvió a la fría y objetiva realidad. ¡Pobre España con líderes como los que el pueblo “vota”!… ¡Pobre España con  intelectuales como los que nutren de convicciones el espíritu de los descendientes de aquellas generaciones que escribieron nuestra Historia,  inalcanzable  en su grandeza por  ningún otro pueblo!

Ante la realidad actual, mi esperanza en la recuperación de mi Patria está bajo mínimos. Y quisiera engañarme a mí mismo y confiar en  el posible efecto resultante del reciente “maremoto” de los Estados Unidos para  ayudarles a abrir los ojos y recuperar la visión de la realidad.

Prometí, en mi artículo anterior,  que trataría de sacarle partido al tema  y este es el comienzo.

Suponiendo que en España tengamos un 0.08 % de gente capaz de usar alguna de sus neuronas – ¡pecando de optimista!—quizás sea esta la gran ocasión de entender cómo se Gobierna el Mundo de hoy.

Intentaré explicarme.

Todos los pueblos del occidente civilizado tenían como “dogma de Fe” que los Estados Unidos eran la “democracia ideal”. Allí,  los jueces son justos, no se venden, no se corrompen --sobre todo los altos Tribunales--, el pueblo norteamericano cree, con fe inquebrantable,  en el dogma de la “urnas” como voluntad indiscutible de la soberanía nacional, y las elecciones son inmaculadas, fruto de la sensatez y cultura de ese pueblo, etc., etc.

Y, de repente,  el mundo comprueba  que los Altos Tribunales USA obedecen las órdenes de al Amo del Mundo --del Poder Supremo “sin rostro”—ven cómo  esos magistrados incorruptibles, arrojan en  las papeleras, las reclamaciones justas de los Estados  de la Unión escandalizados al ver manipular las elecciones, y ven  volcar sacos de votos --previamente preparados,  por los brazos ejecutores de ese Dueño y señor,  que manifiestas su voluntad por el  “stablishment” (Poderes indefinidos pero que controlan todo, a  gusto de unos cuantos poderosos señores,  cuyo rostro no conoce nadie).

Todo el tinglado sobre la pureza de la Democracia USA se ha ido al traste. Dándonos la razón a quienes jamás hemos creído en la Democracia liberal partitocrática.

Mi  tesis de siempre, la expuse con detalle en Gerona Inmortal en una charla ad hoc titulada “La Democracia liberal partitocrática. La más genial y trascendental creación de la Sinagoga de Satanás”. Se la recomiendo sobre todo a esos ilustres pensadores  que viven en las Batuecas y son unos convencidos del  diálogo apacible y sereno que “sin perder los estribos” dialogan  con los hijos de Satanás en sus diversas formas: política, religiosas, social… Sé  bien que no soy digno de que mi conferencia llegue al Vaticano pero,  a lo mejor,  les resultaba útil a los asesores del Papa Francisco. Tan amantes ellos del “diálogo",  cuando  como católicos, tenemos  en el Génesis muy claramente explicados,  los resultados del GRAN DIALOGO, entre Eva y Satanás. Si lo estudian a fondo, a lo mejor sacan alguna conclusión.

Soy  optimista por naturaleza, (de lo contrario había abandonada a esta guerra hace setenta años…) e ingenuo sin remedio, y aún tengo la esperanza de que el “maremoto USA”  aleccione a nuestros ilusos  pensadores y  a  los conductores de masas.

Lamento que mi alegría viendo el disolverse,  cual terrón de azúcar en la leche, el único obstáculo serio  a mi tesis (no se cumpliría nunca en los Estados UNIDOS) haya sido a costa del cataclismo USA, provocado por los Dueños de Mundo. No podían aguantar ver su poder tambalearse, derrotados  “ellos”, “la perfecta organización bimilenaria,  por un “payaso, loco, trastornado y medio idiota” – a su entender-- Se estaban convirtiendo en el “hazmerreir” de quienes los hemos tomado a guasa  Eso sí, son Dueños de la Tierra, pero es una Victoria con fecha de caducidad…

No somos muchos pero puedes engrosar su número. Cualquiera que conozca a fondo  las enseñanzas de Jesús en el Evangelio, y trate de vivirlas,  es un buen candidato a sumársenos. No es el mejor momento, pues  los sucesores de sus apóstoles y su propio Vicario – “genialmente” asesorado--  están empeñados en predicarnos  una Nueva Doctrina muy superior a la  recibida durante tres años, de boca del  Verbo Encarnado  y sellada en la Cruz el día en que nacía la Sinagoga de Satanás. Pero vale la pena.