Las obras de la plaza de toros de Las Ventas comenzaron a principios del siglo XX, según el proyecto de los arquitectos Manuel Muñoz y José Espeliú. Con un aforo de 23.000 espectadores, es la más grande de la Península y la segunda del mundo. Se inauguró en octubre de 1934, pero después estuvo cerrada algunos años. En sus alrededores se alzan varios monumentos, uno de ellos dedicado al doctor Fleming, descubridor de la penicilina que tantas heridas mortales de necesidad ayudó a curar.