Me pregunta un periodista cómo es posible que la ideología más genocida del siglo XX celebre fiestas en España, que se homenajee a asesinos etarras en serie y se ensalce a personajes tan siniestros como Largo Caballero o Negrín. La respuesta está en el PP, que al huir de la batalla cultural ha dado vía libre a todas las aberraciones políticas, para terminar participando en ellas. Le digo que ello no sería posible si mis libros hubieran sido promovidos y utilizados en el argumentario político y en los medios de masas bajo gobiernos del PP. Si todo el mundo conociera la historia de la república y el Frente Popular, estas cosas habrían sido imposibles. Los sovietismos y separatismos que originaron la guerra civil quedaron superados en el franquismo, eran muy débiles al llegar la transición y no consiguieron su “ruptura”. Pero desde entonces no han cesado de avanzar, con el PP como protector y cómplice. Le digo que afortunadamente ha salido VOX, aunque en estas cuestiones todavía le falta algún hervor:
Ramosov: Parece que VOX ha decidido acometer la lucha contra la ley de memoria chequista que pretende implantar el gobierno. Lo hacen diciendo verdades y con cierta valentía, pero también cometiendo errores. Entre los intelectuales que critican la ley de memoria chequista de Zapatero no mencionan a Pío Moa. En su escrito concluyen que “”la Segunda República se autodestruyó como régimen democrático antes de que la sublevación del 17 de julio de 1936 le diese el golpe de gracia”. Esto es un tópico dentro de la derecha, pero una falsedad, ya que los últimos meses de la república no fueron propios de ningún régimen democrático. Es cierto que dicho régimen se estaba autodestruyendo, pero la sublevación de julio del 36 no le dio el golpe de gracia en mi opinión. El golpe de gracia vino de atrás, de las elecciones de febrero, y ya lo que quedaba era que alguien se atreviera o no a sublevarse contra esa tiranía, no republicana ya, sino frentepopulista, que es algo que no mencionan tampoco en VOX, que caen algo en lo de la república.