No tiene remedio ni perdón de Dios en el que no cree. Pese a las denuncias de la oposición, por viajar en el avión Falcón una y otra vez, abusiva e injustificadamente, Pedro Sánchez se inventa visitas institucionales para ir en dicha aeronave estatal a actos del PSOE. De este modo ha ido jalonando todos los congresos del partido a lo largo y ancho del país con visitas institucionales puramente anecdóticas. Lo vuelve a hacer -viaja en Falcón- a un acto del PSOE y lo justifica con una visita gubernamental.

Pedro Sánchez que es tan necio como malo, está convencido que él es el mismo Dios, y que no existe otro. No quiere que le digan lo que tienen que hacer, por muy mal que lo haga todo; puede herir su chulería. Ignora todas las razones éticas que desprecia; como las partes de la confesión que se cifran en: examen de conciencia, dolor de los pecados, propósito de la enmienda, decir los pecados al confesor y cumplir la penitencia. La penitencia es la que nos cayó a nosotros. La izquierda no sabe ni quiere aprender de las cosas éticas, de conciencia y moral, pero se luce con que tiene "Superioridad moral". En la izquierda todo es al contrario de lo que dicen y hacen. Están regidos por el mal.

En la vida política española, tan dada a la fluctuación y la inconsciencia, Pedro Sánchez representa la negación de la honestidad, ese raro concepto determinado, a partes iguales, por el culto a la sinceridad y a la independencia. Pedro Sánchez es, probablemente, el hombre menos fiel a sí mismo que hemos podido conocer, y sus detractores podrán culpar sin equivocarse de lo que quieran, de arribista, de confusionista, de pescador en las turbias aguas de los ríos revueltos, de arrimador del ascua a su sardina política, de mentiroso compulsivo y de favorecer a media España en contra de la otra media que desprecia.

La presidenta de Cs, Inés Arrimadas, registró una iniciativa parlamentaria para preguntar si Sánchez estaba utilizando los medios que el Estado pone a su disposición para actos de partido: "La difícilmente explicable y sistemática coincidencia de visitas institucionales menores con los ritmos de la vida orgánica del PSOE hacen temer que el presidente del Gobierno está usando de manera impropia recursos del Estado únicamente con fines partidistas". Y hoy el presidente, lo ha vuelto a hacer, pasándose por encima del arco del triunfo a todos los demás.

"Sánchez moviliza 54 veces el Súper Puma y el Falcon en un mes para ir a actos del PSOE. Moncloa recurre a los medios del Ejército del Aire para trasladar al presidente del Gobierno a actos celebrados en Málaga, Alicante, Gran Canaria, Bilbao, Murcia y Santiago Compostela" (VozPopuli) -esto es del mes pasado-
"Así, el pasado 7 de noviembre, domingo, el Súper Puma despegó desde su base en Cuatro Vientos para aterrizar en Moncloa. De ahí, a Torrejón de Ardoz. Y vuelta a Cuatro Vientos. Mientras, el Falcon partió de Torrejón para que Sánchez asistiera al Centro I+D+i de Vodafone en Málaga. Una breve entrevista con el consejero delegado de la compañía fue la excusa para desplazarse posteriormente a Torremolinos, donde el PSOE andaluz investía a Juan Espadas como su secretario general. Al término de los actos, el Falcon regresó de Málaga a Torrejón de Ardoz. El Súper Puma voló hasta allí desde Cuatro Vientos; después a Moncloa para dejar al presidente del Gobierno en el complejo; y, por último, retornó a su base en Cuatro Vientos. Un total de ocho vuelos militares."

Otro titular que vemos, es: "Moncloa oculta al Congreso cuántas veces usó Pedro Sánchez el Falcon en 2021. El Gobierno considera que se trata de "materia especialmente sensible" y se acoge a la Ley de Secretos Oficiales para negar la información solicitada por la oposición en varias iniciativas". Las primeras constantes de esta gente, son, la mentira, la ocultación y la violencia.
Esto sería el botón de muestra para el quehacer del estilo de su política. Todo lo demás va hecho por el mismo autor, y es semejante. Pedro Sánchez se ha hecho comunista, y tiene el mismo sentido de la propiedad que los comunistas: lo mío es mío y lo de lo demás, también. Así nos va a los demás que seríamos el prójimo, cosa que como Dios, tampoco entiende ni quiere entender Pedro Sánchez, aquí Falconeti, por lo del Falcon. Degeneró rápidamente hacia el comunismo y habla y obra como los comunistas desde Largo Caballero: nosotros revalidaremos con las armas en la calle lo no conseguido en las urnas. Y eso hicieron, siempre lo que les dio la gana, con la violencia y sin respetar la ley. Hoy amenazan con que la derecha no volverá nunca a gobernar, y si lo hiciera, recurrían a la guerra. Lo mismo que hizo y dijo Largo Caballero. Tienen todos los derechos, hasta el de humillar. Asesinar y luego escupir encima. ¿Es que no sabían cómo era esta gente? ¿Es que creen que se arrepentirán del regimiento de asesinatos cometidos la otra vez, y no los volverán a repetir? El otro día entrevistan a Rajoy en la 13 TV, por el libro que escribió. Nadie le preguntó si era consciente de lo que nos dejó. Tampoco por su traición a los españoles.
El propósito de la enmienda de Pedro Sánchez es el mismo que el de toda la izquierda en pleno. Ninguno. Sólo existe ese propósito en la estupidez de todos los que aún no reputándose de izquierdas creen que lo sucedido no se volverá a repetir, y que el mal no existe. Son los tontos buenistas que piensan en el arrepentimiento, los que están matando y aún no lo creen ni se enteran. Gracias a esta gente gris que mira para otro lado y dice que no quiere problemas ni quiere enterarse de esta realidad que nos invade, estamos como estamos. Invadidos por el mal.