La OMS, supuesta autoridad sanitaria mundial, es una mamporrera de la mentira y de la entente comunista internacional. Tiene sus cómplices y sus tentáculos que son, cómo no, los especuladores globalistas como George Soros o el inefable matrimonio Bill y Melinda Gates.

En noviembre de 2019, con la epidemia de la peste china bullendo en todo su esplendor, la OMS ya conocía su existencia dadas las advertencias de epidemiólogos y médicos asiáticos que luego serían encarcelados por el régimen comunista. 

En diciembre de 2019, Taiwan, enemigo declarado de la política totalitaria y mentirosa del Partido Comunista chino, informó a la OMS de que en China no había “una nueva gripecilla” controlada como estaba vendiendo China al mundo, sino una bomba de relojería de incalculables muertes. ¿Qué hizo la OMS entonces? Nada.

En los primeros días de enero de 2020 la OMS declara que la infección vírica china se traslada de “animales a humanos”, y no entre personas. Taiwan, veinte días antes, le había dicho lo contrario. La OMS estaba engañando al mundo.

En los últimos días de enero, cuando las muertes chinas se habían puesto en los focos televisivos, la OMS advierte sobre la necesidad de que las Naciones hagan acopio de test y material sanitario contra una posible “epidemia” y lanza una “mini-alerta”. Mini alerta que algunos países no se creen, como tampoco las mentiras de China, y no sólo hacen un acopio masivo de test para toda la población sino que comienzan a cerrar fronteras de forma inminente con China; son naciones como Japón, Singapur o Taiwan. Lo contrario de lo que hace el gobierno socialcomunista español que se queda de brazos plegados para impulsar su agenda ideológica hasta el trágico 8M feminista sin recibir amonestación alguna por parte de la OMS. Japón, Taiwan o Singapur son ejemplos de prevención y defensa de su población frente a China y a las mentiras de la OMS. Corea del Sur, que tampoco se cree a China, hace lo propio e impone una severa política de control fronterizo y test masivos. Los resultados de esos países demuestran su acierto. Japón tiene hoy sólo 200 muertos en una población de 126 millones de habitantes. 

La OMS, en aquel tiempo (enero y febrero) alerta contra “el racismo y la xenofobia” hacia los asiáticos y condena a países como EEUU, que se suma al cierra selectivo de fronteras con China que Japón ya hace. El resto del mundo libre, especialmente el europeo, no controla las fronteras y el contagio internacional está servido. Los partidos que promueven ese cierre fronterizo, como Vox, son tildados de racistas.

Cinco meses después de que en noviembre de 2019 estallara la bomba vírica en China, la OMS declara oficialmente la pandemia el 10 de marzo. 5 meses después…

Ahora mismo cuando escribo la OMS está blanqueando sistemáticamente a gobiernos irresponsables de la muerte y el dolor de miles de personas como el español, alabando las medidas de confinamiento que llegaron tarde y mal e incluso justificando las trucadas cifras de mortalidad dadas por el gobierno de España. 

La OMS no sólo blanqueó al comunismo chino dando favor a la mentira de los “3300 muertos” chinos (ayer dijeron que 4000 porque “les bailó alguna cifra no contada”), sino que el ente dirigido por “Tedros Adhanom” está lavando la imagen de gobiernos mentirosos, trileros y negligentes como el español. ¿Por qué la OMS favorece a gobiernos socialcomunistas mentirosos que coadyuvan a la muerte de miles de personas? ¿Por qué la OMS no reconoce, como ya han certificado las más prestigiosas universidades de EEUU con datos contrastados, que en China han muerto más de 136.000 personas al menos? ¿Quién es Tedros Adhanom, presidente de la OMS?

Tedros Adhanom fue un político marxista del partido comunista de su país, Etiopia. Formó parte de un movimiento de actividad terrorista marxista llamado Frente de Liberación de Tigray.

No es siquiera médico, sino biólogo. Dirigió el Ministerio de Sanidad y luego el de Exteriores de Etiopia. Durante su mandato fue acusado de ocultar epidemias graves de cólera que sacudieron a la población. Su país, Etiopia, cuenta con aliados preferenciales como Cuba, Venezuela y China. China es el más importante socio comercial de Etiopia, y el que ha invertido millones en infraestructuras e inversiones en el país africano comprándolo a precio de saldo, literalmente.

Tedros Adhanom fue el candidato de la Unión Africana y de China para ocupar el cargo de presidente de la OMS. Porque la Organización Mundial de la Salud, como buena esbirra de la ONU, está tutelada e intervenida por poderes fácticos aliados del comunismo internacional. La Unión Africana, compuesta esencialmente por las dictaduras agresivas y corruptas africanas apoyadas por China, votó a Tedros Adhanom para ocupar la presidencia de la OMS.

A su vez, Tedros Adhanom ha entablado relación directa de cooperación con Bill y Melinda Gates, vasallos de Hillary Clinton y George Soros en las apetencias globalistas de dominio mundial. El matrimonio Gates ha aumentado su aportación a la OMS en 250 millones de dólares cuando el “ogro” Trump anunció hace unos días la suspensión de la aportación dineraria de su gobierno a la OMS por no dedicarse a combatir el cáncer, el SIDA o las enfermedades sino a lavar la imagen del comunismo chino y otorgarle la munición política para extender la enfermedad a nivel mundial. China está haciendo “caja” siendo el principal proveedor de material sanitario mundial gracias al tiempo de oro que la OMS, engañando al mundo, le ha dado para preparar su industria y su maquinaría económica a la vez que el virus se internacionalizaba.

Bill y Melinda Gates, afines a Barack Obama y al entramado de la estrategia de guerra bacteriológica de China, anunciaron en 2015 y 2016 que futuras epidemias asolarían a la humanidad. No se equivocaban. En EEUU y durante el gobierno de Obama existió en Carolina del Norte un laboratorio que estudió y experimentó con el virus llamado SARS. Al cabo de un tiempo, y llegado Trump a la Casa Blanca, se desmanteló ese proyecto por su peligrosidad social. Pero en Wuhan –China- se retomó el mencionado proyecto impulsado bajo la capa del gobierno de Obama y la principal investigadora, Shi Zhengli, investigadora de virus relacionados con murciélagos en laboratorio, publicó en su cuenta de WeChat el 2 de febrero que el virus era "un castigo de la naturaleza para los humanos" por sus "hábitos de vida incivilizados".

Hete aquí que el lugar donde se culminaron las labores para la implementación del SARS como virus mortífero –Sars Cov 2 o covid 19-sobre humanos es el laboratorio “WuXI App Tec” cuyo principal accionista es el magnate George Soros y que está a escasos metros del famoso “mercado de animales” de Wuhan del que no pudo surgir de ninguna manera un virus diseñado en un laboratorio. Laboratorio, además, del cual nos fueron mostradas imágenes –censuradas en las redes sociales- por la Televisión italiana RAI en 2015.

Conclusión. Hay una operación en marcha y a escala global para derribar a Donald Trump que ha movilizado a Soros, a otros falsos filántropos como Bill y Melinda Gates y a plataformas mediáticas internacionales como la “Red Internacional de Verificación de Datos” de la que forman parte Newtral y Maldita.es (plataforma financiada por Soros, Google y Bill Gates entre otros). Los objetivos de esta operación de cambio global son censurar las informaciones contrarias al relato progre, blanquear al comunismo chino, empoderar a gobiernos socialistas y comunistas como el español en sus recortes de libertades y estigmatizar y derribar a Donald Trump.

No nos equivoquemos. Esto no es sólo un virus desatado que mata. Es una estrategia de geopolítica y guerra declarada de unas élites globalistas y comunistas destinadas a sepultar a Donald Trump y a la libertad de Naciones como España, para crear un nuevo mundo unipolar bajo la égida de China donde fondos buitres y especuladores de ese país asiático ya han comprado –y están comprando- los activos de Bolsa, las infraestructuras, las redes hoteleras y las empresas de países enteros para colonizar el mundo. 

George Soros, los jefazos de “Ebay” o los de Microsoft entre otros, están metidos de lleno en una empresa de dominio global sobre la humanidad donde se nos presenta una batalla elemental: o ellos o nosotros. O los poderes fácticos de los censores, de los progres globalistas y de los que quieren convertir las Naciones en sacos atomizados de individuos erigidos en “pepeleles” al modo distópico en que lo describió Aldous Huxley en “Un Mundo feliz”….O nosotros, ciudadanos libres, orgullosos de nuestros valores morales, de nuestras Patrias y la civilización cristiana que no se resignan a morir.

Ya hay una guerra internacional declarada. Y sobre la ruina económica y humana que se avecina puede erigirse la hegemonía total y absoluta del comunismo chino, de los poderes fácticos mundialistas y de sus adláteres españoles de PSOE-Podemos, o la revuelta nacional, política y social, que se niegue a sucumbir ante los asesinos de la vida humana, de los ancianos y de nuestra libertad.