Me imagino que la juventud española de hoy, educada más bien como “apátrida”  en  algunas “Autonomías” y, en otras,  como enemiga de España,  ignoran aquella sentencia popular: “Quien, al oír ¡viva España!”,   con un ¡viva!, no responde, si es hombre,  no es español y si es español, no es hombre. ( Hagan la prueba y, quizás, se asombren del resultado)

Acabo de leer una noticia esclarecedora: La “leyenda negra”, no necesita ya a  los holandeses, sajones y franceses, para su difusión;  compete a los gobernantes y políticos españoles.  La razón de todo cuanto ocurre en España,  la he comentado centenares de veces, y la explicaré mientras sea necesario. En el escrito donde he visto la noticia, contiene una petición de las juventudes socialistasSolicitan   el estudio de la memoria colonial española con los criterios de verdad, justicia y reparación, con el fin de comprender el pasado de España como potencia administradora de territorios no autónomos.

Semejante proposición,  únicamente puede nacer en la mente de  “un hijo de puta español”  y lamento tener que utilizar este lenguaje por ser el único utilizable y apropiado  en estos casos. Hablamos sobre bestias de la peor especie. Por otra parte les honramos con  el máximo título honorífico otorgado por su padre Lucifer. El pueblo lo adorna más y  mejor con otro sustantivo no menos sonoro: “¡cabrón con pintas”, Tras una meditación seria sobre la esencia de las juventudes socialistas españolas,  deben ser presentadas en sociedad, como: “Conjunto de rebaños,  de cabrones e hijos de puta”.   

De todo ello se deduce  que resultaría fácil hallar definir a sus Jefes, directivos y maestros. ¿Quién osará medir la altura y profundidad de nuestro Jefe de Gobierno “rojo” socialista-marxista,  como embustero mayor del globo terráqueo, y de cara más dura  que el grafeno?

Y no perdamos de vista la auténtica realdad  que no es la  virtual y aparente. No olvidemos nunca que ni Pedro Sánchez, ni sus féminas son los directores de la orquesta.  Se limitan a ser  unos “miserables y despreciables peones”, --sumisos y obedientes hasta al máxima indignidad—de la Sinagoga de Satanás.

Si me hacen caso hallarán la única explicación de “por qué suceden en España” lo que nunca podrán ver en ninguna otra  parte del Mundo.

Sepan, en primer lugar: Ese “mundo”,  tiene “dueño”;  y, en segundo lugar -- y, como consecuencia del primero--  la Organización bimilenaria sionista profesa un “odio exclusivo y único”, a la “Tierra de María Santísima”, a la “ex – Nación Católica por antonomasia”.

Convénzanse de una vez de que no sueñan cuando ven –si les he abierto los ojos-- lo que tienen delante; podrán, así,  entender las cosas “únicas e inexplicables”, que ocurren exclusivamente, en Nuestra Patria. Salgan de ese “mundo virtual” en el que viven -- esclavos de la Televisión y de los medios de comunicación todos al servicio del “Amo Universal”--. Se lo dice un viejo que ha dedicado toda su vida a conocerlo.

¿Qué diría Van Gogh,  hoy, viendo lo que pagan por sus pinturas? Él,  estaba medio loco y acabó como tal,  pero, no todos “cuantos buscan la verdad y ‘dan con ella’…”   lo están;  y,  si las juventudes “rojas” son así, imagínense lo que deben ser sus Jefes y directivos.

¿Cómo puede un español llegar a esas profundidades de miseria moral y vacío absoluto en dignidad humana?  ¿Qué maldición pesa sobre España para engendrar este estiércol satánico?

Solo tiene una explicación y hay que buscarla en las palabras de Cristo cuando narra el proceder del demonio arrojado de un alma. Nos explica cómo vaga un tiempo sin saber qué hacer hasta que, un día,  ve el camino a seguir y se dice: “¡volveré al lugar de donde me arrojaron!”… y el divino Maestro termina su parábola, diciendo “Cogió siete espíritus peores que él , y  regreso a su antigua morada. Y encontrándola muy limpia y arreglada, se aposento allí nuevamente,” Jesús remata el relato, con esta conclusión: “Con lo que la situación nueva resultó peor que la anterior.”

Se diría que, al contar esto, a quienes le seguían, quiso describir la realidad de la España del siglo XX y XXI

Efectivamente, Franco había arrojado de España a los peores demonios (criminales rojos y separatistas, tiranía liberal democrática y ruinosa durante siglo y medio,  etc.) ; s vagaron por el mundo llorando su derrota y al morir el Caudillo, esos canallas derrotados, ayudados de otros “canallas  mundiales peores”compraron a los diputados de las Cortes franquistas –salvo a “cincuenta y nueve” leales a España--. Tras venderse, se hicieron un “estúpido haraquiri”  y abrieron las puertas a los derrotados en 1939,  que volvieron triunfantes –especialmente uno con “peluca”, amado de Fraga y de Juan Carlos-- para destruir nuevamente la Patria salvada por una generación de héroes capitaneados por el Caudillo. Y, hoy,  estamos mucho peor que en los años treinta del pasado siglo, pues no quedan “hombres” dispuestos a plantar cara  y estamos a punto de ser aniquilados por  los  descendientes de los que huyeron con el rabo entre las piernas (se les han sumados los hijos descastados de “padres vencedores”).

Todo ha sido posible, gracias al monarca impuesto a España por el Generalísimo a título de “Sucesor” (con su prestigio nos convenció de que era lo mejor para seguir subiendo como lo había conseguido él), que resultó un redomado perjuro y traidor ( ahora,  es víctima del “Roma no paga a traidores”). Otros dos traidores y perjuros como él, sirviendo a la misma Sinagoga de Satanás,  nos trajeron la Democracia y ésta nos ha llevado a la sima donde estamos hoy.

José Antonio había sentenciado a la Monarquía  --“¡felizmente “fenecida”!--  pero Franco la resucitó. Quedaban cuatro gatos monárquicos. Pocos españoles añoraban a los borbones pero el Caudillo creía en ellos aún, aunque, sobre todo, pensaba en la “vieja  y gloriosa Monarquía de los Reyes Católicos” y actuó como patriota, pues veía posible una nueva “Edad de oro”,  al habernos hecho paladearla durante dos décadas. Tiene explicación su error.