Este pasado mes de febrero de cumplía una de las pesadillas recurrentes esta pandemia, como la de muchas personas con las que he hablado.

Un miembro de la familia, una “joven” bailarina de 94 años, fallecía en el hospital por COVID. No tuvo una vida fácil, sufrió grandes pérdidas en su vida, y no merecía irse así, pero sé que al final por la familia, por su nieta enfermera y por su sobrina médico, que se hizo todo lo humanamente posible por ella.

 

LA CARGA DE LA PRUEBA

En las obras hacemos todo lo que podemos, todos tenemos que cumplir miles de páginas de normativa: normas de Edificación, normas y protocolos de COVID, normativa de circulación para todo el que llega a la obra, u otros cientos de normas autonómicas o municipales.

Pero cuando se produce lo peor, lo que nadie desea, como un accidente de trabajo, o incluso un fallecido en accidente de trabajo, ante el juez tenemos la llamada “carga de la prueba invertida”. Algo así como: “Sres., aquí está el muerto, demuestren todos ustedes que lo han hecho bien”.

Y eso es muy duro y muy difícil:

¿Cómo demostrar que se ha hecho por cada integrante en la construcción todo lo posible para evitar un fallecido?

?Cómo demostrar el esfuerzo, las horas, los recursos, los medios, …si al final el resultado es un muerto? 

LOS 100.000 MUERTOS

Esto resulta todavía más clamoroso cuando vamos ya por 100.000 muertos por COVID, después de un año de pandemia, con la actividad económica destrozada, los ERES y ERTES, los sanitarios y FCSE agotados, políticos empeñados en provocar mociones de censura y la separación (incluso física del país) en lugar de la unión de fuerzas, y la desesperación y hastío de la población.

Espero que salgamos en algún momento de esta situación, pero no puedo más que preguntarme por qué casi nadie ha dimitido, nadie ha sido cesado, nadie piensa que las cosas se podían hacer mejor, e incluso persistimos en errores como convocar a la gente en la calle.

100.000 muertos merecen más que una disculpa, de una explicación (y no más mentiras) de unos responsables cuya responsabilidad va más allá de declaraciones del tipo de que la mascarilla no es obligatoria, o no vamos a tener más allá de uno o dos casos, ante 17 autonomías y respuestas distintas ante un único virus, y ante la situación ruinosa de trabajadores y empresas.

 

¿QUIÉNES SON LOS RESPONSABLES?

Por eso pido que sean juzgados los responsables, que un juez les diga “Sres., aquí están los 100.000 muertos, demuestren ustedes que lo han hecho bien

Y si según la ley no lo han hecho bien, si no han puesto los medios a los sanitarios, en las residencias, si han borrado de la lista 30.000 vacunas desaparecidas…..que lo paguen, con sus bienes, con su patrimonio, con su libertad, y vayan a la cárcel.

¿100.000 muertos, la mayor cantidad mundial de sanitarios infectados por falta de medios y una de las mayores bajadas del PIB a nivel mundial, y nadie es responsable?

Y si opina así, revise otros medios, mire a otros países, que lo han hecho mejor e incluso peor, pero que al menos ellos están juzgando la actuación de los responsables.

100.000 muertos merecen, como mínimo, dignidad, y que pidamos responsabilidades por ellos.

Santiago Durán García

Arquitecto Técnico (UPM) MDI Máster En Dirección Inmobiliaria (UPM) EEM Gestor Energético Europeo (UPM European Energy Manager)

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