No logro entender la osadía de los que nos llegan muertos de hambre y sin futuro. Si yo viviera en un país al que hubiera entrado con engaño manifiesto o asaltando sus fronteras, y no me hubieran echado (que ya nos vale). En un país que me lo da todo gratuitamente, sin que yo ni mis ancestros hubiéramos aportado absolutamente nada, todo lo que ni por soñación tendría en mi país de origen, cuya esperanza de vida también sería más corta. Seguro que estaría agradecido, sería educado y no entraría en polémicas, interpretando a mi manera lo que es lógico y honrado: España primero para los españoles. Y mucho menos trataría de cercenar la libertad de expresión de las gentes de las que vivo, que no son precisamente mis compatriotas, instando incluso a que se les penalice por lo que yo interpretase a mí favor, olvidando que a quien tendrían que haber penalizo sería a mí, por entrar en un país asaltándolo.

Osadía que se rectificaría cambiando la ley de concesión de la nacionalidad, siendo que ésta se obtendría, con sus consecuencia derivadas, no antes de los 25 años para los nacidos en España, de padres extranjeros, y tras 35 años para el resto. En ambos casos tras acreditar la presencia en España durante esos años. ¿Injusto? ¿Atentado contra los derechos humanos?... ¡Y qué más! ¿No están considerando ciertos países europeos de larga trayectoria democrático poner un impuesto a los extranjeros, pongamos que aumentar el IRPF, por recibir todo aquello en lo que no han colaborado? Ahora bien, como todo esto es de sentido común, debe permanecer en secreto para los que no lo tienen, sean clérigos, sean seglares. 

EEUU es el ejemplo. El ejemplo de que la diversidad racial no funciona, y no sólo por motivos sociológicos (nivel de riqueza y oportunidades), sino porque las razas están determinadas por características propias y particulares. Mejor sería aplicar el dicho: “Cada uno en su casa, y Dios en la de todos”. Seguro que nadie se sentiría discriminado ni habría que escribir estos artículos.

La inmigración, aparte de ser un crimen de lesa humanidad cuando se fuerza a alguien a salir de su país de origen por motivos económicos, de salud, religión, ideología o condición sexual, es, si no se regula y pauta, un detonante social de variadas y gravísimas consecuencias para los países donde estas gentes recalan, mayormente mintiendo sobre el motivo de su entrada o asaltando sus fronteras como es el caso mayormente de España. ¿Por qué, entonces, no se toman medidas contra estas dos lacras?

No nos engañemos. El ideal de la Globalización, organizada desde hace mucho por el poder “discreto” -la Sinagoga de Satanás, como refiere mi amigo Gil de la Pisa- al dictado del terrible alarido Non serviam, es la Mundialización. Un proyecto que a escala planetaria tiene como fin la aniquilación del orden natural establecido en la creación por Dios, y en su etapa intermedia, que es en la que estamos, la Globalización, interferir en la cultura (ideas y valores) de las naciones, y más propiamente en la cultura occidental (judeo-cristiana), imponiendo una ética de mínimos que hace gala de neutralidad apoyándose en una moral de naturaleza agnóstica- dogmática, so pretexto de dominar esa diversidad de razas y etnias. Pongamos que por la presencia, entre otros, de Ana Peleteiro (nombre y apellido adoptados, de padres, abuelos y demás familia de Nigeria) o Rayderlei Zapata, nacido en República Dominicana.

Sin ahondar más en la cuestión, que sólo pongo de relieve, digamos finalmente que esa ética que se intenta imponer es una especie de confesionalidad negativa respecto de la verdad metafísica y religiosa. Así pues, afirmamos que la mundialización es una perversión diabólica -no olvidemos que Satanás es el Príncipe de este mundo: (Jn 15 18-27)- y la globalización, el imperio de sus esbirros.

España avanza a paso firme hacia la balcanización y la distopía. ¿Están los españoles, inmersos en esta deconstrucción antropológica, informados? Más exactamente, ¿saben que ya se han implementado demasiadas medidas, comenzando por las que se han aplicado a consecuencia del virus que ha importado China, hacia un poder totalitario determinado por una ideología perversa, opuesta a la naturaleza humana? Pues, está es la batalla que España y Europa tendrán que librar si de verdad quieren, queremos  tener futuro

Feliz descanso vacacional a todos.