España envía cazas a Bulgaria y fragatas al Mar Negro. Forman parte de la respuesta Occidental al movimiento ruso. Todos enseñan los dientes. Pero más allá de la lógica de la guerra, el movimiento español evidencia un claro posicionamiento: si hay que elegir, España está con el 'tío Tom'. Es la hora de la verdad, la prueba del algodón...

Y aquí es donde Podemos ya no se aguanta a sí misma. Regresan al "no a la guerra" como slogan. Quizás porque la participación española en un conflicto que no es nuestro les recuerda demasiado a Iraq. O quizás porque han visto el cielo abierto para desvincularse de un gobierno que en lugar de derogar la reforma laboral plantea un mero maquillaje.

Las elecciones de Castilla y León están a la vuelta de la esquina. Y probablemente no sea sino el pistoletazo de salida. Tras Castilla y León llegará Andalucía. Y tras Andalucía, quizás, las generales.

Es el escenario más probable. Porque Bruselas -presionada por Alemania- no va a permitir que la relajación fiscal se prolongue eternamente. Y de momento tenemos cheque cultura, cheque alquiler y ERTEs que amortiguan el impacto de la pandemia y de la pésima gestión de la pandemia.

Rusia argumenta que la OTAN no está respetando su compromiso de no modificar el estatus quo y la zona de influencia de Rusia. Tras la humillación de la caída del muro de Berlín, muchos de los países del entonces 'Pacto de Varsovia' buscaron refugio en Occidente, en concreto en la OTAN. 

Pero Ucrania quedó fuera de ese movimiento. Y ahora coquetea con EEUU encendiendo los ánimos rusos. En este ambiente, España toma partido. Y partido bélico. Por la paz. El status quo. Pero con la fuerza. Y del lado americano. ¿Es que existe alternativa? Existe la utopía de Pablo Iglesias y la realidad: si quieres la paz, prepárate para la guerra.

El anzuelo del pescador

  • La frustración de Irene. Dice a ministra de Igualdad que en la Justicia hay mucho 'casposo', mucho hombre blanco hetero y que así nos va... ¡Ministra del reino de España!, ¡Y pensar que lo de Bibiana Aído o Leyre Pajín no se podía superar!

  • ¿Fondos europeos? El descontrol es máximo: el gobierno reconoce desconocer cuántos fondos europeos han llegado a las empresas españolas. Lo vendieron como el maná supervigilado por Bruselas y la realidad es el 'tocame Roque'.

  • Indignidad. Bildu no sólo es tolerada en las instituciones sino que parece marcar la pauta. Por eso se permiten realizar 200 actos de homenajes a etarras en un fin de semana, exigir la plena liberación de presos o la pleitesía del PSE. Repugnante.