Decía el gran actor estadounidense Paul Newman que "Un hombre sin enemigos es un hombre sin carácter".

Traigo a colación esta cita para poner de manifiesto las diferencias que creo existen entre Abascal y Casado:

Cuando Abascal habla todos callan, cuando habla Casado no se le escucha porque tiene una jaula de grillos en su partido que sólo "sintoniza" para adoptar posturas acomplejadas y especulativas. Casado puede hacer algún buen discurso, pero sus hechos, y los de su partido, son de Carnaval, y como dice el antiguo refrán español "Obras son amores y no las buenas razones" 

Abascal desde cero (he de reconocer que me emocionó su carta cuando dejó el PP por su disconformidad con la excarcelación del carnuzo de Bolinaga y la traidora y nauseabunda aceptación de la sentencia europea sobre la doctrina Parot que supuso la puesta en libertad de centenares de sanguinarios terroristas, junto a violadores y gentuza de la peor calaña que puede imaginarse, con el fin de contentar a los secesionistas vascos) y con gran esfuerzo y sacrificio sacó adelante un partido político que ha sido capaz de aglutinar, en torno a su figura a un equipo de primer nivel (Dr. Steegmann, Macarena Olona, Ortega-Smith, Iván Espinosa y tantos otros). La única virtud que se le conoce a Casado para ocupar el puesto que ocupa es ser el tercero en discordia en la pelea de gatas por la sucesión de Rajoy y gracias a que nada une más que el enemigo comun, salió victorioso.

Abascal es un regeneracionista profundo que trata de corregir los desastres de esta democracia fallida y ruinosa,  mientras que Casado es un Rajoy más joven que quiere el poder por el poder (en eso, y en tantas cosas, no se diferencia en nada de los socialcomunistas y de Ciudadanos) manteniendo el status quo de la putrefacta estructura autonómica y de unas instituciones que se han manifestado insolventes y subordinadas a un poder Ejecutivo ilegítimo (como por ejemplo: el tribunal prostitucional que tardó 48 horas en emitir la sentencia sobre la profanación de la tumba de Franco, mientras lleva más de 10 años deliberando sobre la constitucionalidad de la ley del aborto de Zapatones, o la reciente denuncia de VOX sobre el Estado de Alarma que dormirá el sueño de los justos hasta que no haya ni Estado, ni Alarma, ponen de manifiesto el terrible allanamiento de ese tribunal a los espurios intereses del Ejecutivo y la devastadora insignificancia del poder judicial en España). 

Casado ha mantenido como elementos activos, y de referencia, a sus antecesores cuando su bagaje y legado dista de ser encomiable (en el caso de Rajoy es sencillamente vomitivo). 

Los medios filopeperos (ABC, El Mundo, Libertad Digital -don Luis del Pino, no- ) no dejan de hacerle la respiración asistida al PP (a través de encuestas y de líneas editoriales muy definidas) como si fuese la única piedra angular sobre la que edificar cualquier alternativa a este mal gobierno, y como si los votos a VOX fuesen privativos suyos ¡vaya majadería! 

Para hablar con "serpientes" hace falta arrastrarse y el PP está en el "buen rollo" democrático,  la gestión como único argumento, las formas melifluas y la vinculación con ese chaquetero socio preferente de Ciudadanos. Casado no tiene enemigos, por lo menos en los otros partidos (en el suyo uno, Feijoo, pero fue sin querer, por "burlarle" el puesto), sino adversarios políticos, manifestación de su acomplejamiento y blandura. Pero es que esta patulea socialcomunista y separatista son los enemigos de todo bien nacido, y combatirles con todos los medios a nuestro alcance es una exigencia moral y ética. 

Si no lidera VOX (el único partido con nervio y carencia de complejos como para hacer frente a esta desastrosa situación), auguro, por parte del PP, la perpetuación del estéril Rajoyismo y el mantenimiento del circulo vicioso bipartidista,  en el que estamos instalados desde hace 40 años, que sólo ha traído ruina y desolación. 

Por último agradecer al usuario/alias "jedoju" sus aportaciones y comentarios a mis modestas reflexiones (hago este agradecimiento por esta vía ante la imposibilidad técnica de realizarlo a través de los propios comentarios).