Entiendo que alguna explicación debería darse a la nación porque hablamos de tres misiones en las que participaron nuestros funcionarios de uniforme, convenientemente pagados del erario público y hermanados con el ejército de ocupación de Gibraltar: “Liberta Duradera”, ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad) y “Apoyo Decisivo”. Nombres que hoy suenan a chiste o a tomadura de pelo.

Así pues, la cuestión es saber a qué fueron nuestros funcionarios de uniforme a un lugar tan alejado de la patria indefensa. Saber lo que hicieron para aniquilar la insurgencia talibán-terrorista, crear las bases de una futura organización política y adiestrar a un ejército que se ha visto superado, terminando desertando a las primeras de cambio.  

Y decimos que a qué fueron nuestros funcionarios de uniforme a un lugar tan alejado de la patria indefensa, porque a nuestros funcionarios de uniforme puede aplicárseles el dicho “unos por otros, la casa sin barrer” en relación a la defensa de la unidad física y orgánica de España, amenazada, fundamentalmente en Cataluña y Vascongadas, por cuanto no se ha asumido la obligación que hubiera correspondido asumir, achacando su incumplimiento a otro, de modo que la situación se ha descompuesto tanto, que va a ser muy difícil volver a recomponerla. Veremos entonces en que termina este embrollo histórico, al que haciendo causa común con Inglaterra se le une Marruecos sin detenerse en obstáculos o inconvenientes. Por cierto, ¿quiso ir Felipe VI a Ceuta el mismo día de la última crisis, o lo he soñado?

En lo que comentamos sólo nos salva una cosa para no convertir las tres misiones referidas en Afganistán en un nuevo problema que sumar a los que ya tenemos, que los españoles, en su inmensa mayoría, no se sienten representados en las Fuerzas Armadas, en cuyos ejército no sirven (es bien sabido que no se ama lo que no se conoce); porque de no ser así, esto es, de haber seguido existiendo el Servicio Militar Obligatorio, hoy estaríamos ante un nuevo “Expediente Picasso”. De eso se salvan los gobiernos de turno y con ellos, las Fuerzas Armadas al mando de Margarita Robles.