“Con una hábil manipulación de la prensa, pueden hacer que la víctima parezca un criminal y el criminal, la víctima. Malcolm X, ministro religioso y activista estadounidense.

“He descubierto que las raíces de nuestra vida moral están completamente podridas, que la base de nuestra sociedad está corrompida por le mentira” Henrik Ibsen, dramaturgo noruego

El miércoles 2 de septiembre apareció en la prensa y en las cadenas de televisión tres noticias, entre las muchas que aparecen todos los días. Esas tres noticias a las que me quiero referir son: “El paro aumenta en casi 30.000 personas, el número de nuevos infectados alcanza la cifra de 2.800 intradía y la justicia ordena la entrega al Patrimonio del Pazo de Meirás.

Las cadenas afines al gobierno que actúan más como esbirros de este que como entes públicos que informan imparcialmente a los ciudadanos; es decir TVE, Antena 3 (Espejo Público), La cuatro y la Sexta como principales lacayos mediáticos del gobierno, han tratado de distinta forma esas tres noticias. Han pasado de puntillas sobre el paro y los contagios, expandiendo a voz en grito lo del Pazo de Meirás. Con una España en coma por el coronavirus, con una España famélica por una economía enferma y con una España en paro, los medios de comunicación mamporreros del gobierno nos atronan los oídos con lo del Pazo de Meirás, nos llenan los ojos con sus imágenes y, en resumen, hacen de la decisión de la justicia de que la familia Franco entregue el pazo, un “breaking news” como dicen los ingleses y norteamericanos de dimensiones colosales. ¿Y cómo hacen esto las cadenas y medios esbirros del gobierno? Muy sencillo: para distraer al personal y hable de la gilipollez de noticia del pazo - al menos durante unos días – olvidando la pésima gestión de la pandemia. ¿Y a que apuestan ustedes?, ¿a que el personal se pringará hasta la médula de lo superfluo, es decir, la entrega del pazo o se centrará en lo importante, el paro, la economía y los contagios? Apuesten.

En su obra “Un enemigo del pueblo”, Henrik Ibsen hace una perfecta disección de una sociedad manipulada hasta tal punto que tan solo ve y oye lo que la prensa publica. La enfermedad que asola a esa sociedad, las muertes, la ruina derivada de la destrucción de la única riqueza que genera, quedan ocultas por la mentira, la manipulación y el adoctrinamiento de una prensa entregada al poder. Los ciudadanos sufren de todo eso en sus propias carnes, pero, adormecidos, anestesiados, cegados por el poder de la prensa; culpan de todo precisamente a quien ha descubierto la causa de las enfermedades, la muerte y la ruina y que tiene la solución, el cuál es presentado por la manipuladora información, como “el enemigo del pueblo” Y esto lo publicaba Ibsen en el año 1882, hace la friolera de 138 años cuando ni siquiera se soñaba con las tecnologías de las que ahora disponen quienes manipulan indecentemente a las personas, a las sociedades, a los pueblos, a las naciones. Si una sociedad era conducida como un rebaño al redil por la información de una gaceta – ni siquiera diario - ¿Qué no estarán haciendo medios de comunicación, empresas, gobiernos y estados con nosotros cuando disponen de los más eficaces y sofisticados medios tecnológicos para conducirnos mansamente al redil de la estupidez?