El pasado 28 de mayo se celebró en Varsovia la apertura del Collegium Intermarium en la que estuvieron presentes organizaciones como la polaca Ordo Iuris y el Centro de Derechos Fundamentales de Hungría, y distintos pensadores conservadores, entre ellos David Engels. Según el pensador belga, afincado en Polonia, el propósito de esta nueva universidad era volver a la noción original de la “universitas”, un lugar el que la civilización occidental se vea como una herencia positiva y no como un enemigo a superar.

En el mismo sentido se ha manifestado el doctor Timoteusz Zych, vicepresidente de Ordo Iuris y rector del Colegio Intermarium, en una entrevista con Agnieszka Zurek del semanario Tygodnik Solidarność en la que analiza qué representa esta nueva universidad: “Queremos restaurar el papel adecuado de las universidades en la vida pública. Actualmente, las universidades han abdicado de este papel y, después de todo, ha sido una tradición de la enseñanza académica durante siglos la búsqueda de la verdad, el bien y la belleza”. Zych no se ha mostrado sorprendido por los distintos ataques contra la universidad, que iniciará su andadura en octubre, en los medios de comunicación. Lo que en su opinión demuestra que el Colegio Intermarium es necesario y que puede romper el monopolio de la izquierda. “Actualmente las universidades están dominadas por la izquierda. Y eso hay que cambiarlo. No cambiaremos el mundo encerrándonos en guetos”.

La nueva universidad va a basarse en los valores tradicionales que han dado forma a Europa, pero que el continente ha abandonado. Unos valores a los que hay que volver “porque nos dan fuerza e identidad”. También pretende promover el aprendizaje y el debate libre, en lugar de la ideología. Respecto al nombre de la institución, Colegio Intermarium, Zych confirmó que se trata de un intento de encajarlo en la idea de Intermarium como entidad política, filosófica y científica, y de mostrar al mundo el potencial intelectual de la Iniciativa de los Tres Mares, que incluye a Polonia y a otros once países de la región de Europa Central y Oriental.

Zych confirmó que se trata del primer proyecto de este tipo en Polonia, pero que se basará en las mejores experiencias universitarias de Estados Unidos y Gran Bretaña. No obstante, cuenta con un profesorado internacional, como la Dra. Ingrid Detter de Frankopan que colaboró ​​con San Juan Pablo II en el campo de los derechos humanos, Stephen Baskerville, investigador estadounidense en ciencias políticas y experto en el campo del poder judicial, Andras Lanczi, rector de la Universidad Maciej Corvin de Budapest, Chantal Delsol de la Academia Francesa, o el Dr. Gregor Puppinck. El plan de estudios previsto tiene el derecho y los derechos humanos internacionales como su “buque insignia”, puesto que se ha distorsionado tanto la percepción de los derechos humanos por razones ideológicas como para legalizar el aborto. El colegio también desarrollará estudios en áreas como la educación clásica, la psicología, la arquitectura y la gestión. También se hará hincapié en los clásicos de la cultura, la retórica y el arte del debate en el discurso. Se utilizarán métodos de enseñanza como las tutorías individuales, y cada estudiante tendrá su propio mentor personal para su curso de estudio. El colegio también hará hincapié en la experiencia práctica para preparar a los estudiantes para la profesión jurídica.

Preguntado sobre si la institución será una forma de proporcionar cuadros conservadores en las profesiones y la administración pública, Zych señaló que la iniciativa es mucho más amplia y que su objetivo es crear una comunidad intelectual de opinión de la que se reclutarán líderes cívicos y políticos. “No tienen que ser conservadores, lo que importa es que busquen la verdad y respeten el libre debate y la libertad de investigación académica”.

“En esencia, estamos trabajando como la antítesis del proyecto de Soros. Él quiere construir desde arriba, reclutando a personas afines para ocupar los puestos más altos de la sociedad. Nosotros queremos trabajar de abajo a arriba, capacitando a la gente para que llegue a sus propias conclusiones”. La escuela empezará a impartir cursos en octubre y admitirá a 20 alumnos en cada curso. Los proyectos de investigación girarán en torno al matrimonio, la familia, la demografía, la soberanía, la libertad económica y una sólida evaluación de la integración europea. También se estudiará la manipulación de la opinión pública en los medios de comunicación tradicionales y sociales.