D. Luis Togores, catedrático de Historia Contemporánea, ha realizado las alegaciones históricas pertinentes que han permitido a la Hermandad de Defensores de Oviedo ganar la sentencia definitiva al Ayuntamiento de Oviedo y de esta manera las 21 calles conservan su nombre de siempre y sin posibilidad de recurrir por parte del consistorio ovetense. Togores valora brevemente para ECDE su decisiva participación en este importante evento en defensa de la verdad de la historia.

¿Qué supone para usted haber hecho las alegaciones históricas, que han sido determinantes para ganar la sentencia definitiva contra el Ayuntamiento de Oviedo, por el cambio de nombre de las calles?

He participado como experto, soy catedrático de Historia Contemporánea y con numerosas publicaciones sobre ese período de la Historia de España, siempre llamado por vecinos, asociaciones o fundaciones, incluso por un ayuntamiento que se oponían judicialmente al cambio del nombre de alguna calle, de un pueblo o a la retirada de un monumento. He intervenido en juicios en Madrid, Ciudad Real y Oviedo. He realizado la Memoria de los Vestigios de Guadiana del Caudillo y realizado informes para asociaciones de vecinos de Canarias en relación a ciertos monumentos que se quería demoler. Sin quererlo casi me he convertido en un experto, con ayuda de otros compañeros, profesores de Historia Contemporánea, en este tipo de cuestiones.

En el caso de Oviedo he actuado llamado por la Hermandad de Defensores de Oviedo, que se ha opuesto al cambio de nombre de 21 calles de su ciudad. Se han ganado todas las calles que conservan su nombre de siempre y creo que sin posibilidad de recurrir por parte del Ayuntamiento de Oviedo.

¿Cuáles han sido a grosso modo los principales argumentos esgrimidos para acabar ganando la sentencia?

Siempre he defendido la doctrina Tierno Galván (en su tiempo alcalde socialista de Madrid), que decía que todas las calles debían conservar el primer nombre que tuvieron como forma de conocer la verdadera historia de las ciudades.

Sobre esta premisa pata mi acción de experto he estudiado dos cuestiones: Momento en que puso el nombre a la calle y en que coyuntura histórica; que papel en la Historia de España tiene el nombre de la calle y con que motivo se decidió poner ese nombre. Calles con nombre como calle de la Gesta, calle Calvo Sotelo, calle Teniente Coronel Yagüe, etc. en Oviedo.

En muchos las calles en litigio los en nombres eran anteriores a la Guerra Civil y puestos por un hecho importante que no tiene nada que ver con la ley de la Memoria Histórica. Un buen ejemplo, en el que yo no participé, es una calle de Bailén, calle 19 de Julio, que fue acusada de ser una calle <fascista> cuando se le puso ese nombre en recuerdo de la victoria española sobre las tropas de Napoleón durante la guerra de Independencia.

La base de mi trabajo es documentar que el nombre de una calle no contraviene la ley de Memoria Histórica, pues no supone una exaltación de un sucesos relativo a la Guerra Civil y el Franquismo. La calle Yagüe de Oviedo se pone antes de la Guerra Civil para recordar el papel desempeñado por el entonces teniente coronel Yagüe en 1934 al mantener la legalidad republicana contra el intento de golpe de estado de los socialistas Largo Caballero, Negrín, etc. 

¿Esperaba este resultado?

No la verdad es que no. A mí me parecía todo muy claro y muy difícil de cuestionar las alegaciones de la Hermandad de Defensores de Oviedo pero ya sabe <pleitos tengas y los ganes>.

¿Qué importancia tiene este triunfo teniendo en cuenta el contexto histórico en el que vivimos?

Creo que es muy importante pues, al menos a mí, me ha hecho volver a creer en la independencia del poder judicial y en la honradez y justicia de una buena parte de nuestro sistema judicial. Sólo en un tribunal verdaderamente libre dicta que <el pez chico puede vencer al pez grande>. 

Esta visto que el bando perdedor del 36 no quiere la reconciliación sino el ensañamiento con los ganadores...

La extrema izquierda, tras la caída del Muro de Berlín y el fracaso total del modelo comunista y socialista, ante el fracaso de gestión que suponen sus gobiernos (antes Zapatero ahora de Sánchez) están levantado enormes cortinas de humo que impiden a muchos españoles ver la realidad de lo que está pasando. La Guerra Civil, que terminó hace 81 años, es la cortina, la tormenta perfecta, para tapar la realidad que nos esta tocando vivir. La izquierda maneja muy bien la agitación, la propaganda... Sánchez e Iglesias son los grandes trileros que engañan a los ingenuos con el juego de los tres vasos y la bolita. Han cambiado la bolita del timo por la Ley de Memoria Histórica y la futura Ley de Memoria Democrática. Además, todo esto es un gran negocio para desaprensivos que juegan con los sentimientos y recuerdos de muchos españoles para lucrarse política o económicamente.