Podemos ha presentado propuestas vinculadas con la posibilidad de reforzar el sistema de lucha contra el fraude fiscal fomentando las denuncias presentadas por los ciudadanos. La formación pretende, con esa medida recogida en el Plan Integral de Lucha contra el Fraude, que los entes administrativos competentes en materia tributaria tengan más posibilidades de poder descubrir que actos se realizan para evitar el pago de la cuota correspondiente para muchos impuestos, reforzándose y aprovechándose la importancia que han tenido las denuncias de los ciudadanos en el ámbito fiscal hasta el presente momento, que han sido muchas y que han servido para lograr un incremento de la recaudación.

 

En el año 2012, ya se incrementaron las denuncias tributarias. En el año 2013, el número de denuncias por fraude fiscal remitidas por particulares a la Agencia Tributaria que terminaron desencadenando una inspección fiscal crecieron alrededor de un 35% respecto al ejercicio anterior, alcanzándose una cifra próxima a las 2000 inspecciones. Según Hacienda, las denuncias recibidas superan las 10.000 en cada uno de los últimos años.

La idea de premiar a los denunciantes del fraude fiscal ya se defendió hace algunos años, cuando la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado solicitó a la Agencia Tributaria que implantara el sistema de pago a los confidentes, pues el cuerpo de técnicos tributarios consideraba, en aquel momento, que el organismo debería disponer de fondos para pagar por la información confidencial por la que puede derivarse el conocimiento de cuotas defraudadas. Sin embargo, no llegó a plasmarse una regla para lograr la aplicación de esa propuesta en la legislación tributaria

La idea de premiar a los denunciantes del fraude fiscal ya se defendió hace algunos años, cuando la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado solicitó a la Agencia Tributaria que implantara el sistema de pago a los confidentes, pues el cuerpo de técnicos tributarios consideraba, en aquel momento, que el organismo debería disponer de fondos para pagar por la información confidencial por la que puede derivarse el conocimiento de cuotas defraudadas. Sin embargo, no llegó a plasmarse una regla para lograr la aplicación de esa propuesta en la legislación tributaria.

Se pueden plantear problemas con las denuncias fiscales falsas, pero no con la entidad de los causados por las denuncias falsas realizadas en el ámbito procesal penal. Muchas denuncias fiscales pueden realizarse para fastidiar al sujeto denunciado sin saber con exactitud si está cometiendo un fraude tributario y, posteriormente, puede descubrirse que, efectivamente, se estaba evitando el pago correspondiente por los impuestos legalmente establecidos.

La utilidad de las denuncias por fraude fiscal puede ser muy grande y puede pensarse en remunerar a los denunciantes. Sin embargo, debe tenerse presente que existe el riesgo de que, en algunos casos, se produzcan denuncias por fraude fiscal para que se investigue a sujetos que están obrando adecuadamente con la intención de recibir una recompensa.

Si se va a premiar a los denunciantes del fraude fiscal, deben establecerse unas reglas muy claras que impidan la presentación arbitraria de denuncias y el trabajo sin utilidad de los inspectores de Hacienda. En el caso contrario, podría no recaudarse todo lo que se debiera, por ser mayores los gastos que los ingresos.