El 17 de marzo se aprobó el Real Decreto-ley 8/2020, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COIV-19.

Hasta ahí todo correcto…, y una clara demostración de que el dúo sacaperras Sánchez e Iglesias son muy generosos…, con el dinero de los demás.

Todo sea para comprar votos y voluntades, que ya se sabe que hay mucha gente que quiere vivir ocupando casas, sin pagar alquileres, sin pagar el gas, la luz o el suministro de agua, vamos que aspiran a una vida “gratis total”. Para ellos, claro, pues seremos los demás consumidores los que tendremos que apechugar con nuestros costes y con los de ellos, ¿pues creen ustedes de verdad que las grandes compañías se van a dejar arruinar por un gobierno social comunista?

Pues harán lo mismo que hacen las grandes superficies. Si hay un 5% de hurtos, por ejemplo, se incrementa el precio de venta al público de todos sus productos por ese importe, y asunto solucionado.

Pues aquí pasará lo mismo, por lo que les aconsejo que vayan apretándose el cinturón, todavía más.

De cualquier forma, este real decreto-ley será objeto de un somero estudio en un artículo posterior, Dios mediante, pues son nada menos que 46 indigestas páginas, y me va a llevar su tiempo cocinarlo y rumiarlo.

Pero es francamente sorprendente que se aproveche la adopción de medidas urgentes extraordinarias sobre el coronavirus para introducir una disposición final segunda (pág. 41) que modifica la Ley 11/2002, de 6 de mayo, reguladora del Centro Nacional de Inteligencia, estableciendo en su art. 6, 2, que:

La Comisión estará presidida por el Vicepresidente del Gobierno que designe su Presidente…”.

El apartado 1 del citado art. 6 dice que “La Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos de Inteligencia velará por la adecuada coordinación de todos los servicios de información e inteligencia del Estado para la formación de una comunidad de inteligencia”.

Teniendo en cuenta que la disposición final novena establece la entrada en vigor del citado real decreto-ley el mismo día de su publicación en el “Boletín Oficial del Estado”, y que esta se produjo el miércoles, 18 de marzo de 2020, en cualquier momento don Pablo Iglesias podrá entrar hasta la cocina en los secretos de Estado, muchos de los cuales presiento que son inconfesables, y podrían derribar cualquier democracia sólida… ¡Y no digo nada de la española!

¿Es normal que un trepa ambicioso, y un partido que dice ser “español”, confíen la caja fuerte del Estado a los que pretenden acabar con España…?