Mensaje principal: la IIGM se tenía que haber evitado por todos los medios; pido a Dios que no haya la III.

“Hitler” es el sinónimo para el demonio en la política. El mal supremo. Si alguien es “Hitler”, debe ser destruido sin contemplaciones. Si hay otras víctimas, a veces a cientos de miles o más, qué le vamos a hacer. Había que acabar con “Hitler”.

[El “Nuevo Hitler”, por el 2014]

Sadam Hussein era un “Hitler”. El Assad otro. Gadafi otro. Hace no mucho tiempo, también Donald Trump era “Hitler”. Y, desde hace años ya, Putin es “Hitler”.

En la geopolítica actual hay un punto de coordenadas fijo, que se llama Adolf Hitler. Un punto incuestionable. Fijo, inamovible, de referencia. Definido por el dogma del poder como el malo. Cualquier conjunto de sentencias elaboradas, o programa político de actuación debe tener este punto con su característica esencial como inamovible, de manera que diga lo que diga ese programa debe ser lógicamente coherente con la sentencia “Hitler es el mal supremo”.

Se produce la situación de crisis cuando uno se atreva a preguntar si Adolf Hitler realmente era “Hitler” representado.

Nos interesa, en el momento en el que vivimos, hacer memoria en primer lugar de las palabras del embajador polaco en EEUU, Jerzy Potocki[1], del 12 de enero de 1939:

“Hay un sentimiento que prevalece ahora en los Estados Unidos marcado por el creciente odio al fascismo, y sobre todo al canciller Hitler y a todo lo relacionado con el nacionalsocialismo. La propaganda está en su mayoría en manos de los judíos que controlan casi el 100% de la radio, el cine y la prensa diaria y periódica.

Aunque esta propaganda es extremadamente tosca y presenta a Alemania tan negra como sea posible, sobre todo (en los asuntos de) la persecución religiosa y los campos de concentración, esta propaganda es sin embargo extremadamente eficaz ya que el público aquí es completamente ignorante y no sabe nada de la situación en Europa.

En este momento la mayoría de los americanos consideran al canciller Hitler y al nacionalsocialismo como el mayor mal y el mayor peligro que amenaza al mundo. La situación aquí proporciona una excelente plataforma para oradores públicos de todo tipo, para emigrantes de Alemania y Checoslovaquia que con muchas palabras y con las más variadas calumnias incitan al público. Elogian la libertad americana que contraponen a los estados totalitarios.

Es interesante observar que en esta campaña extremadamente bien planificada que se lleva a cabo sobre todo contra el nacionalsocialismo, la Rusia soviética es eliminada casi por completo. La Rusia soviética, si se menciona, se menciona de manera amistosa y las cosas se presentan de tal manera que parecería que la Unión Soviética cooperara con el bloque de Estados democráticos. Gracias a la hábil propaganda, las simpatías del público estadounidense están completamente del lado de la España Roja.”

Los hechos irrefutables son que Polonia en primer tiempo del ascenso de Hitler al poder fue gobernada por el mariscal Jósef Pilsudski, hasta su muerte el 12 de mayo de 1935. Pilsudski fue partidario de negociación con Hitler y buscar resolver problema de comunicación de la ciudad y región de Danzig (en un 95% alemana) con Alemania. En 1934, Hitler y Pilsudskifirman un pacto de paz, con vistas especialmente de protegerse ante el peligro bolchevique. Hitler dirá: “Tenía sentido que Polonia participara de una barrera contra el bolchevismo”. “Cada división polaca significaría el fortalecimiento del poder militar contra no sólo una posible, sino ahora significativamente obvia embestida del bolchevismo en contra de Europa.” En un discurso del Reichstag del 21 de mayo de 1935, dijo: “Reconocemos, con el entendimiento y la cordial amistad de los verdaderos nacionalistas, al Estado polaco como el hogar de un nacionalmente consciente gran pueblo.” De acuerdo a este pacto de no agresión, ambos países se comprometieron a solucionar sus problemas a través de negociaciones y no recurriendo a conflictos armados. El mismo hecho fue recordado por Hitler a Roosevelt en su carta de respuesta al telegrama que le envió el presidente estadounidense en primavera del 39. La carta fue leída públicamente ante el Reichstag; transmitida a su vez por radio a millones de oyentes.

Al morir Pisludski, en Alemania las banderas se mostraban a media asta. Una delegación de alto nivel alemana estuvo presente en los funerales en Polonia. Sin embargo, el sucesor de Pisludski, el mariscal Eward Rydz-Smigly, optó por el bando hostil a Alemania: firmó la Alianza militar anglo-polaca. Se supone que esperaría la ayuda militar británica, con la que ganar decisivamente a Alemania y acallar sus pretensiones territoriales para siempre. La realidad fue muy amarga: Polonia, por cuya suerte supuestamente entraron en la guerra los Aliados, al final de esta terminó siendo ocupada por las tropas de Stalin. Ya (o tal vez ya antes), no les importaron tanto a los Aliados. Otra gran perdedora de la guerra fue Alemania, cuya población fue diezmada entre sufrimientos indecibles y de todo tipo. Con tantas otras víctimas – por millones – especialmente de todo nuestro continente.

Sin entrar en más detalles - se necesitan libros -, técnicamente hablando la catástrofe sobre Europa y el mundo de desató por el asunto del corredor a Danzig. El país material que sirvió como oposición al proyecto, Polonia, fue arrasado por varios frentes, y distintos avances durante el tiempo de la gran contienda. El malo fue Hitler, al que destruir por todos los medios y sin preguntar por el precio. En vidas y en sufrimiento de todo tipo.

Hoy, hace escasos días, Lituania anuncia que interrumpirá el corredor hacia el territorio ruso en Báltico, Kaliningrado (en su momento el territorio de Prusia Oriental, que perdió Alemania con el Tratado de Versalles después de la IGM). Hmmm: eso es como declarar la guerra a Rusia. Hace más de 30 años que está firmado que ese corredor no puede ser interrumpido. Te guste o no, comunica distintos territorios de un mismo país. ¿Esto le interesa a Lituania? ¿Le interesa esto a los tres países bálticos, cuya población total no llega a 6 millones? Es absurdo, a la población no le interesa eso, todo lo contrario. Por lo que su gobierno no mira por el interés legítimo de su gente (se supone), sino intereses de otros.

Y ahora se espera la reacción de “Hitler” Putin. Si esta acción del gobierno de Lituania la colocamos junto a las voces de generales británicos y alemanes que piden que Rusia sea atacada con armas nucleares, queda claro todo el contexto:

  • Ucrania está perdiendo la guerra, y la OTAN lo sabe. Tener bajas entre muertos, gravemente heridos o capturados a mil diarios, es inaguantable. Hace un par de semanas se hablaba de 200 muertos por día. Eso significa 6000 al mes. Si EEUU tenía en Vietnam 60.000 muertos en 10 años, en una población entonces de 200 millones, imagínate la desproporcionalidad de bajas ucranianas. Es una carnicería que debe cesar. Además, militarmente es inaguantable proseguir con la guerra en estas condiciones.
  • Biden se jactaba en el principio de la guerra, con el rublo a 200 dólares, que las sanciones están dando sus resultados, que su estrategia tal vez no enunciada explícitamente de provocar la caída de Putin por el caos subsiguiente en Rusia, que dará sus resultados tangibles. Todo lo contrario: rublo se ha ligado al oro, el dólar se está hundiendo frente al rublo, el superávit ruso supera ya lo ganado del año pasado. Europa y en general el occidente no es el mundo, que Rusia tiene al menos medio mundo para negociar y ganar. Mientras, la crisis económica que afrenta Europa especialmente, pero también EEUU, es insondable.

Aquí surge un parecido con la situación de Roosevelt Hitler en el 39: ni EEUU ni el RU levantaban la cabeza de la recién sufrida crisis económica. Alemania en cambio reducía el desempleo de un 40% antes del ascenso de Hitler al poder, a menos de 1 %, dando trabajo a 7 millones de alemanes. La guerra, por mórbido que parezca, era una “salida” para EEUU, y no para Alemania.

[El “Hombre del año”, 1937]

Pero hay una diferencia enorme entre Hitler y Putin: Hitler no tenía armas nucleares; Rusia las tiene, además hipersónicas y muy eficaces. Con Hitler era más fácil meterse, con Putin, jugador de cabeza fría donde los haya, es una locura. Salvo, eso sí, de querer reducir la población mundial en un 90% tal vez.

Aquí es, por favor, Dios te lo pido, que Putin y Rusia en general no se dejen arrastrar a una guerra nuclear. La situación es tan dramática, que estamos hablando de supervivencia neta.

No espero nada de los españoles. Ni de los europeos en general. No espero nada de la gente que en su inmensa mayoría dejaron que les cierren la boca por dos años, sin más. Que dejaron que experimenten con ellos al antojo de los que los encerraron. ¿Qué se puede esperar de la gente que en un 90% creyeron a Gates y Soros, etc.? No hace falta ser bioquímico ni saber de los ARMn para darse cuenta que el que no te quiere en unos asuntos tan importantes, no te querrá en otros tampoco. Pero los españoles, italianos, portugueses, franceses, alemanes… obedecieron. ¿Ahora vas a esperar que protesten o hagan algo ante este drama y gravísima incertidumbre? Lo mismo en otros tantos temas gravísimos: familia, vida, tradición…

No. Esto es la lucha entre el bien y el mal. Esto es una lucha espiritual, y solamente Dios puede vencer el mal. Esto es una carta para pedir oración a cinco justos, que si los hubiera, Sodoma y Gomorra quedarían a salvo.

 

[1] Weber, Mark, “President Roosevelt’s Campaign to Incite War in Europe: The Secret Polish Documents,” The Journal of Historical Review, Vol. 4, No. 2 , Summer 1983, pp. 136-137, 140