Desde que conocí el CORREO DE ESPAÑA me llamó la atención que el padre de este medio de comunicación le dedicase diariamente un espacio al pensamiento de don Blas Piñar.

En estos momentos el fundador de Fuerza Nueva,  ya es parte importante de la Historia Contemporánea de nuestra Patria, formando parte de los hombres que la han defendido con su verbo, sus escritos o su acción --como Donoso Cortés, Vázquez de Mella, José Antonio Primo de Rivera, Menéndez Pelayo,…--.

Evidentemente,  tiene ya una imagen  inconfundible,  consecuencia de la dura batalla que mantuvo siempre contra los enemigos de nuestra nación, --internos y externos--. Aunque, quienes le tratamos a fondo y fuimos sus colaboradores y amigos leales,  conocemos matices fundamentales que, como es lógico,  no son de dominio público. Me precio de haberlo conocido bien, pues mi relación con él fue de perfecta identificación, -- lo digo yo y lo decía él—y, créanme,  nuestros enemigos tenían motivo para temerle y dejarle fuera de combate.

En cierta ocasión alguien me preguntó qué cosas me impresionaba de él y le respondí sin titubear: la capacidad de “síntesis”. Por ejemplo después de  un día de trabajo en una convención,  donde se habían expresado mil ideas, era capaz,  de resumir en pocas palabras lo que parecía difícil de conseguir.

Le he visto al finalizar una comida multitudinaria, --en la que varios oradores le presentaban sus observaciones y sugerencias,  coger un papel,   concentrarse,   anotar unas pocas frases e improvisar un discurso deslumbrante. Era un de sus dones…

Recuerdo la primera rueda de prensa que organicé en Barcelona para que los periodistas le abordasen --sin ninguna buena intención--,  cuando los medios de comunicación–en tiempos de Franco ya— eran hostiles a Fuerza Nueva  casi todos. Me constaba que vendrían con ganas  y consignas  de “devorar” al fundador de nuestro  Movimiento. Teníamos ya, entonces   como grandes enemigos a varios  de los ministros  “lópezdei” (que poco después secuestrarían nuestra revista),  con lo cual los jóvenes lectores de hoy pueden  darse cuenta de una realidad: siendo FN más franquista que Franco, nos trataba la prensa del movimiento y el gobierno como oposición.

Se iniciaron las preguntas que traían estudiadas para “dejar ‘kout’,  --KO--” a nuestro líder pero,  a la primera de cambio,  dejó  ya en evidencia al “cuestionante”… ¿Saben cómo terminó la rueda de prensa? Sencillamente, con los periodistas transformados, en “oyentes sumisos” de un conferenciante que les habló muy claro durante el tiempo que quiso. Jóvenes, en  su mayoría, se habían quedado con lo boca abierta y mostraban su “desengaño” al conocer la personalidad de D. Blas tan diferente a las referencias...

Con esta introducción pretendo una mejor comprensión de las siguientes palabras--, tomadas de su respuesta a la entrevista que le hizo la Televisión Japonesa en 1977—y que son, como casi todas las suyas,  una especie de visión de futuro…: y que vemos realizadas en 2022:

La muerte de Franco supuso la desaparición del último obstáculo se­rio para quienes, dentro y fuera de España, no le habían perdonado su victo­ria contra el comunismo.

Es lógico, pues, que en España hayan cambiado las cosas a partir de su muerte. Ahora se trata de destruir el Régimen que nació de la guerra y que ha deparado a la Nación casi cuarenta años de paz y de progreso.

Lo grave es que se ha puesto en juego otra vez, pero en términos más agudos, la existencia misma de España.

Y son un perfecto ejemplo de esa “capacidad de síntesis”,  en este caso sobre el problema de la Transición y la profecía sobre lo que se nos venía encima, No se puede hacer un resumen en menos palabras,  ni con mayor acierto.

La muerte de Franco supuso el derrumbe de las murallas que aun defendían nuestra existencia y su liquidación era cuestión de medio siglo… Podríamos preguntar y con razón: ¿Hay quién de más?

Entre las causas de la realidad, constatada ya por nosotros,  del estado comatoso de nuestra Patria,  hay dos  que saltan a la vista: la nula memoria de los españoles y su odio a la lectura que permite el conocimiento de nuestra Historia.

Esas dos causas han facilitado la pérdida de nuestros valores. Nadie defiende lo que no valora y nadie valora lo que no conoce. Nuestros compatriotas no conocen el valor del Catolicismo, por lo tanto no lo aman y, en consecuencia,  lo han arrojado y tirado por la borda de su vida. Ignoran igualmente lo que hicieron sus antepasados --¡no saben nada de nada!,-- y por la misma razón no lo valoran, ni sienten orgullo de ser españoles… Sin embargo los deslumbra todo cuanto viene de fuera. Nacen ya acomplejados, cuando nuestro único complejo debiera ser de superioridad...

De ahí que encuentre genial  ver reproducidos cada día trozos del pensamiento de Blas Piñar, en la esperanza de que tenga muchos lectores jóvenes, y les provoque el ansia de  conocer el pensamiento de quienes han sabido amar y defender a España su Religión, como es el caso del fundador  de Fuerza Nueva.

La Sinagoga de Satanás, --muy bien dirigida por Lucifer,  sabe  qué batallas  debe ganar, –por su trascendencia--, y consigue victorias claves en su guerra contra la Iglesia de Cristo y la nación que más ha hecho para extenderla por el mundo–mal defendidas ambas--. Y las gana con la ayuda de los traidores, los cretinos y los infiltrados…como es el caso de la “liquidación de Fuerza Nueva”,  bajo la dirección de su brazo ejecutor llamado Fraga Iribarne. ¡El mayor enemigo que ha tenido el Franquismo, al regalar a la Sinagoga de Satanás el mejor trofeo, anulando la fuerza del “llamado” franquismo sociológico”… que podía haber cambiado todo para bien. ¡Eso sí!, lo hizo luciendo con el mayor cinismo,  sus tirantes con la bandera española.

Unidos estos dos “regalos” del traidor –la liquidación de Fuerza Nueva y la desactivación del franquismo “sociológico”--, la bimilenaria organización sionista pudo fácilmente  preparar el destrucción de España que ahora vivimos.