El mundo al revés. No parece ministra que sea usted muy socialista. En este carajal de gobierno al que usted pertenece, que lo mismo se apuntala en el comunismo, el secesionismo o los filoterroristas que mataron españoles durante 50 años, resulta que usted prefiere sentarse con los patronos del transporte por carretera antes que con los que día a día recogen las cargas, las transportan por carretera y las entregan a sus destinatarios.

Y encima, se permite el lujo de tildarles de ultraderechistas por no se sabe bien qué consigna, que es lo que su partido y la izquierda mejor saben hacer desde hace muchos años. Repetir y repetir mentiras hasta que van calando, voceadas por los medios a los que ustedes tienen bien untados.

Mire ministra, si usted fuese una autoridad intelectual o universitaria, tendríamos un respeto por sus capacidades, no ya como ministra, sino como mera profesional de lo que se trae entre manos. No es su caso. Usted ha llegado a donde está por pura chamba, por el puro y duro oficio de chusquear en un partido político, tragando carros y carretas y de ser mera comparsa en un escalafón de mediocres. Pero, no se preocupe, como usted hay otros 22, presidente incluido, que se sientan en lo que todavía se sigue llamando consejo de ministros.

Con los transportistas que le parecen ultraderechistas usted no se sienta, no ya a negociar sino ni siquiera a hablar. ¿Cómo piensa entonces resolver el conflicto que tiene sobre la mesa?, ¿acaso piensa dejar que el tema se pudra? Si es así, se equivoca porque este tema no es de los que se pudren en un cajón sino de los que estallan en las narices de quien lo tiene delante.

Suben los carburantes, suben los peajes, suben los impuestos, ¿qué espera usted que hagan?

Como se dice coloquialmente, le aconsejamos que no se ande con el "tema" (por no decir otra cosa) colgando porque el alcance de lo que usted haga o deje de hacer tiene unas repercusiones que ni imagina. Nada menos que paralizar el país y eso son palabras mayores que les puede costar el gobierno en las próximas elecciones, sean cuando sean. Que ojalá así sea.

Está usted jugando con fuego y cuando se queme ya será tarde. Como todos sus antecesores usted será incapaz de arreglar el tema de las mercancías por ferrocarril y otro tanto le va a pasar con el transporte por carretera. Piensa que sentándose con los lobbies carreteros va a arreglar algo y no será así.

Usted y su gobierno solo saben jugar con las cosas de comer: el transporte sea por tierra, mar o aire es incapaz de arreglarlo, pero sí se ocupa y mucho de la sostenibilidad del transporte cuando ni usted misma sabe que es eso por la sencilla razón que no es nada. Pura palabrería, al igual que la agenda urbana y otras chorradas varias que intitulan otro ministerios.

Ministra, está errando usted el tiro. Que sepamos hasta ahora las patronales no hacen huelgas, hacen lo que cuando estudiábamos se llamaba lockout, es decir cierres patronales. Las huelgas las hacen los obreros, los empleados, los autónomos, no los empleadores. Se reúne usted con quien no debe y mucho nos tememos que el tiro le puede salir por la culata. Ojalá lo arregle todo y no sea así.

Un consejo, deje de buscar conspiraciones judeo-masónico-ultraderechistas y negocie con quien tiene que negociar.