Pocos días ha, fue la Griso a lamer el lomo a su Pagador. Con tanto lametón, le sacó ¡oh milagro!, una clara, honesta, sincera y gran revelación al señor Pagador.

Dijo, y nunca una revelación tuvo tanto sentido pues le salió de dentro, vivencia pura y dura, experiencia personal de cada día inscrita en su ADN y en su ya larguísima estancia en Moncloa. Dijo, digo, que el peor impuesto –y también el mayor-, es la corrupción.

¡Cierto! Y eso lo sabe muy bien su gobierno y él también. Nada más corrupto que los hechos y la gobernanza de su excelencia.

Él solo consiente, tolera, tapa para que no se investigue, su mano izquierda des-fiscaliza todo lo que viene del partido, del gobierno, de sus apoyos, sus fieles; o sea, de los nuestros. Quizás lo hacen sin pensarlo ¿?, lo hacen porque fiscalizar a los otros, a los enemigos, consume todos los medios, los recursos, los jueces; la fiscal mano izquierda no da abasto con los otros buscando lo que no encuentra y claro, no le queda tiempo para la corrupción.

Impuestos sí, imposible bajarlos, dice Sánchez, porque hay que pagar la mucha corrupción, además de todo lo demás. El poder es más importante que la corrupción y esta sirve para más poder, y más poder corrupto requiere más impuestos. No queda más remedio que robar a los ciudadanos a base de impuestos: corrupción.

Los infinitos chiringuitos cuestan un pastón: corrupción.

Asesores sin límite, ministerios inútiles, ultra-feminismo monterina: corrupción.

Colectivos de letras subvencionados, lobbies y sindicatos amistosos, etc. etc.: corrupción.

Someter a todos los hombres por serlo, violentos y peligrosos o no: corrupción.

Deseducar sistemáticamente a los niños con las nuevas leyes: corrupción.

Ideologizar a los niños, escolares, maestros y todo conviviente: corrupción.

Legislar contra la vida y contra sus defensores: corrupción.

Promover y legislar contra la ciencia, la medicina y la justicia para que haya muchos trans con hormonación y mutilación: corrupción.

Pagar, no se sabe qué favores, a doña igualdades, con muchos miles de millones; sin la menor duda es, además de un misterio: corrupción.

Manipular, someter, limitar y puentear o impedir la justicia: corrupción.

Descuartizar el gran sistema español de Correos: corrupción.

Falconear presidente y ministras, sin límites éticos ni ambientales: corrupción.

 

Decretazo contra la propiedad privada a capricho del gobierno: corrupción.

Subvenciones a troche y moche, pero solo a amiguetes; o sea, compra de votos a destajo: corrupción

Pagar más de 50 millones por un avión que no vale ni 2 millones, y además por razones totalmente espúreas: corrupción.

Comprar TVs, prensa, periodistas y otros medios para falsear la realidad: corrupción.

Meter a Bildu y a Erc en el CNI, lobos en el redil: corrupción indescriptible.

Buscar casualidades de empresas familiares sociatas, que reciben sustanciosas ayudas, solo porque pasaban por allí: corrupción.

Mentir, engañar, embaucar, engatusar por sistema desde el poder: corrupción.

Y dejo la otra mitad y media para mejor ocasión, esto es muy cansino porque no acaba nunca, y cada vez hay más …corrupción.

Y todo desde el omnímodo poder que mantienen los parlamentarios comprados a precio de sus caprichos, demandas y exigencias: corrupción “madura”.

Según el Presi pagador, los impuestos no se bajan, sencillamente porque eso no tiene ninguna importancia, lo que importa es la corrupción que se paga con ellos, y eso se lleva una grandísima tajada de los impuestos.

O sea, si el gobierno no cultivase tantísima corrupción, los impuestos podían reducirse en una grandísima tajada. ¡Sánchez dixit!

Pa que os enteréis de lo que ha descubierto la Griso con sus mañas.