Yo no soy médico, ni biólogo, ni virólogo, pero algo de estadística estudié. Cualquier aprendiz de la ciencia estadística ha estudiado algo de las funciones estadísticas más usuales y la teoría de probabilidades. La econometría, que modeliza y cuantifica conductas y fenómenos económicos, posee herramientas capaces de prever que de repetirse patrones de conducta pasados, cuál será el comportamiento de una determinada magnitud en el futuro.

Todos sabemos cuáles fueron las consecuencias de las aglomeraciones masivas a inicios de marzo en Madrid y en la práctica totalidad de las provincias españolas, a las que no tanto para lavar su culpa como para llevar a cabo sus planes, el gobierno reaccionó pasándose siete pueblos mediante un confinamiento cuartelario, arruinando y arrasando la economía para salvar no se qué, ya que la inconmensurable y dolosa felonía se saldó con 50.000 muertos.

El desgobierno no ha hecho nada desde el principio de esta peste, más que despropósitos y este trimestre se ha dedicado a vacacionar quitándose de enmedio de forma vergonzante. Solo les interesa la puesta en escena, el postureo y seguir en el poder.

Quien nos desgobierna, cuando nos quitó el dogal, nos dijo: hala, a disfrutar, al tiempo que durante el confinamiento tuvo bajo el manto del silencio y la censura audiovisual a los miles y miles de ataúdes, como si todo hubiese sido un bello sueño de aplausos a las ocho, paseos al perro y bizcochos caseros. Claro, jóvenes y menos jóvenes salieron como verracos en celo a disfrutar. Hoy, para salvarse de responsabilidad alguna ya nos está echando la culpa a todos sus súbditos.

En estas de los rebrotes estamos hoy y sin saber cómo meterle mano a algo que era hace un año tan sencillo como que los niños empezaban el colegio, cuyo mayor dilema era si teníamos, o no, dinero para libros y uniformes.

Hoy, todo es un cúmulo de medidas contradictorias entre el desgobierno central y las autonomías y de todos entre si. Los unos cierran unas cosas, los otros no, otros la mitad, otros abren, en un cúmulo de despropósitos y sin sentidos, para arruinar todavía más las pequeñas, medianas y grandes empresas.

No se dan cuenta, o sí, que sin economía, no hay riqueza, ni impuestos, ni sanidad futura y solo hambre y miseria. Cada vez me convenzo más de que esto es lo que buscan intencionadamente quienes nos desgobiernan. Para someternos y crear una nueva sociedad de esclavos dirigida por unas élites financieras mundiales a las que se suman las izquierdas que años ha se quedaron sin proletarios y mamandurria.

La 2ª bomba vírica o viral -como se diga- ya no tiene espoleta y nos va a estallar por segunda vez en la mismísima cara, con consecuencias semejantes, o peores, que la anterior. Que se lo pregunten si no a los israelíes que ya han pasado por lo que nosotros vamos a pasar.

Todas las medidas que unos y otros han pergeñado van a ser papel mojado ante las puras evidencias de que miles de colegios repartidos por todo el territorio español van a ser como bombas de racimo de destrucción nuevamente de vidas.

No se si es a los niños a quienes menos afecta -hasta ahora aparentemente- el virus chino de diseño, pero los niños son quienes más se mueven, se tocan, se intercambian cosas y juguetes con sus amigos, con sus profesores, con sus hermanos, con sus padres y con sus abuelos. Y no va a haber burbujas, ni geles, ni mascarillas que valgan. Si este verano ha habido cientos de rebrotes todo a lo largo y ancho de España, en esta segunda bomba, van a ser miles los brotes, tantos como colegios. Y vuelta a empezar.

Este desgobierno, odia nuestras libertades. Nos quiere sumisos, pobres y aborregados. La señoritinga ministra se permite decir que nuestros hijos son del Estado. Este desgobierno no quiere oír nada del derecho de los padres de hacerse cargo personalmente de la educación de sus hijos, ni siquiera temporalmente y por causa mayor, como se reconoce en el Reino Unido, Francia, Italia o Alemania, por citar a los principales países vecinos. Ello, evitaría la aglomeración de alumnos y disminuiría la presión viral sobre los colegios.

Es más, la ilegal fiscal general, no del estado, del Psoe, se ha permitido amenazar con graves penas a los padres que no lleven reiterada y justificadamente a sus hijos al colegio, a fin de que todos los niños y jóvenes pasen por el adoctrinamiento político, de género y perversión sexual programado por el gobierno.

¿Por qué este desgobierno no echa mano de la televisión pública, para que allí donde no llegan a los hogares los medios informáticos e internet, ya sea por razones económicas o de falta de cobertura, lleguen los programas educativos, en vez de tanta basura informativa y de entretenimiento?, ¿por qué no extiende en circunstancias como las actuales el uso de la educación a distancia como el que presta en el ámbito universitario la Universidad Nacional a Distancia (UNED)?

Abrir de manera indiferenciada los colegios en las circunstancias actuales de contagios por doquier, es de una irresponsabilidad manifiesta, sin que todavía no se haya domeñado la pandemia a niveles adecuados para retomar una actividad que se caracteriza por tener unos altos índices de contactibilidad y cercanía.

Nada anhelo más que tener que comerme con patatas este mi vaticinio de hoy.