Dice un refrán español: “DE LOS MANSOS LÍBREME DIOS, QUE DE LOS BRAVOS ME LIBRO YO”. Este fruto de la sabiduría popular viene como anillo al dedo y brillante colofón del bochornoso episodio provocado, en el Partido Popular, por este pequeño aprendiz de Bruto que, una vez privado de su careta de buen chico, está determinado a “pasar a cuchillo” a todos aquellos que lo cobijaron y mantuvieron hasta convertirlo en un “mequetrefe mal criado”, endiosado por un poder que le quedaba grande y enseguida declinó en favor de su “guardia de corps”, más peligroso que Veria, y en consecuencia, resulta pertinente preguntarse ¿qué puede hacer un “megalómano inmaduro falto de agallas” sin el apoyo de un matarife falto de escrúpulos? ¡Gracias a Dios! que el nene se orinó prematuramente descubriendo su oculta bajeza y corroborando el viejo aserto de: si te orinas por encima el calor dura muy poco. Y aquí tenemos a nuestra prima donna, con el rímel corrido a chorretones por las lágrimas derramadas en su humillante suplica carente de dignidad: Un poquito más en la poltrona por sus hijos y esposa que, parodiando a la reina Aixa, madre de Boabdil, le habrá dicho el consabido: “llora como mujer lo que no supiste defender como hombre”. Y héteme aquí que Feijóo, en un “alarde de buenismo”, tuvo la debilidad de concederle una prorroga innecesaria de su agonía, lo que permitió al infame apuñalar a los suyos ante Europa, y así fue como el otrora cadáver político se mutó en putrefacto y agusanado al ser enterrado a destiempo por un sepulturero aquejado de una falta de carácter, más propia del infame Rajoy que de un candidato enérgico y decidido, del que espero dé una orden inapelable de expulsión del Partido a este jovencito, muestra estadística de la generación sin principios morales que venimos soportando en estos tiempos convulsos, y si me solicitan razones que apoyen mi aserto, les invito a compararlo con nuestra barby presencial, tan traidor como el anterior, ya desasistido por el olímpico lanzador de huesos de aceituna, deporte que dice mucho de sus orígenes, que apartado de su innoble función se afana en promover infructuosamente una rebelión interna, con un resultado equivalente al del chapoteo cuando uno se cae en arenas movedizas, y respecto a mí, solo deseo que ¡Vayan juntos al estercolero de la historia! Y sirva esto de reflexión para desechar, en el futuro, a estos virus de laboratorio desarrollados al calor de la incubadora de los dos partidos, antaño hegemónicos y actualmente en caída libre. Menos mal que la “esposa e hijos” que tanto preocupan a nuestro héroe no pasarán privaciones, pues no dudo que este “ángel caído” estará en posesión de una SÓLIDA FORMACIÓN JURÍDICA dado que, según se cuenta, nuestro Pablito, “luminaria de occidente”, es capaz de ojear un temario de oposiciones a registros mientras esta en el retrete y “SIN MANOS” presentarse sacando el número uno.

¡En fin, otro fracaso más! para minar la ilusión de los votantes españoles que le maldecirán de por vida. Y solo me resta hacer llegar al candidato Feijóo un consejo tomado del manual para altos ejecutivos, de una de las multinacionales más poderosas y odiadas del planeta, cuyo texto comenzaba así:

¡LOS CÉSARES ROMANOS NO MATABAN POR CRUELDAD! El buenismo es una prerrogativa de aquellos que renuncian a vivir inmersos en la nebulosa del poder. La mano firme, a la hora de poner fin al traidor, es condición sine qua non para cualquier líder que se precie. Y, una vez concluido mi alegato, me despido de Uds. con una inocente pregunta dedicada al PP ¿Los buscan falsos o los crean así dentro del partido? y un consejo: tomen ejemplo del PSOE que en sus rígidas normas de afiliación exige el nacer un poco canalla.