Aunque está prohibido decir la nacionalidad de los violadores y demás delincuentes que acampan por toda nuestra geografía, y en esto los medios de comunicación son muy rigurosos, salvo si se trata de un español de origen, basta con acudir a otras fuentes o ser lo suficientemente perspicaz para observar en las imágenes de las televisiones el color y los rasgos faciales de los agresores, o el de sus familiares. NO NOS ENGAÑAN.     

    El mundo académico que se ocupa del análisis de estos comportamientos que antes se calificaban de “delictivos” y ahora de “conductas relacionadas con la educación”, tal que del Ministerio Fiscal han pasado al Ministerio de Educación y Formación Profesional, no sale de su asombro. Se asombran que siendo España, y certificado, el país de la UE con más permisibilidad sexual, donde el mismo gobierno organizó una campaña dirigida a los jóvenes para que ellos aprendieran a ponerse el “preservativo” y ellas a ponérselo a ellos, incluso con la boca; donde la pornografía es legal; donde se puede asesinar al fruto de la concepción sin trabas y desde los 16 años, y donde existen todo tipo de medicamentos contraconceptivos, incluyendo la píldora del día después… sea el país de la Unión Europea donde más violaciones se cometen. ¿QUÉ PASA?, se preguntan estas buenas gentes.  

    Son incapaces de ver, o puede que lo vean y no quieran dar su brazo a torcer, que una sociedad que no se sustenta en valores morales, en donde todo tipo de conductas delictivas, inmorales y perversiones están garantizas, tiene necesariamente sus consecuencias. Y si a este argumento le agregamos los tres principales factores de riesgo, que son:  

  1. Los cientos de inmigrantes varones a los que les es muy difícil mantener relaciones con mujeres españolas.
  2. Las diferencias culturales de una inmigración procedente de lugares donde el respeto a la mujer es nulo o prácticamente nulo, perfectamente evidenciado en un estilo de música que nació en contextos marginales y delincuenciales, el “reguetón” (por ejemplo, “SloMo”, canción que representó a España en el Festival de Eurovisión), que estimula en los jóvenes de manera precoz a percibir la sexualidad sólo enfocada en la genitalidad, el consumo de drogas y alcohol, y la revuelta contra el orden establecido.
  3. La llegada de cientos de delincuentes extranjeros de todas partes del mundo.

    Corría el año 1988, yo estaba en un andén del Metro y leía el Diario 16. En esto se me acerca un hombre negro que me dice algo que no logró entender. Después de algunos minutos consigo comprender que lo que quiere son las páginas de “contactos” que el citado periódico publicaba todos los días, lo mismo que hizo años después el ABC, incluso cuando servía de soporte al diario católico Alfa y Omega, hecho que denuncie a su director, sin ningún resultado. Yo, que siempre he comprendido las necesidades de mis hermanos los hombres, no tuve ningún inconveniente en darle esas páginas que a mí no me servían, sobre todo por la explicación que aquel tipo me dio… “llevaba seis meses en España y no había estado con ninguna mujer”. POR ESO SE OLVIDAN DE LO PRINCIPAL

    Por cierto, ¿por qué no hacemos cumplir íntegras las condenas por violación y por todo tipo de delito? Seguro que esto tendría un resultado decisivo a través del efecto intimidatorio.