El Correo de España inicia un cuestionario a diferentes personalidades de la vida política y social española con motivo de la concentración de protesta contra Ley de Memoria Democrática frente al Congreso de los Diputados el próximo día 14 de julio

Entrevistamos a Tomás García Madrid, Ingeniero de Caminos y miembro de la FNFF.

¿Cómo valora la concentración de protesta contra la Ley de Memoria Democrática frente al Congreso de los Diputados del 14 de julio?

Muy importante, pues por primera vez el conjunto de la sociedad se rebela contra esta ley, que no es nueva, pues no es más que una vuelta de tuerca a la infame Ley de Memoria Histórica de Rodriguez Zapatero de 2007. Hasta ahora eran unos pocos los que clamaban en el desierto, ante la indiferencia de la mayoría, contra los atropellos consecuencia de aquella ley (demolición de monumentos, profanaciones de tumbas, censura, adoctrinamiento, etc). Ya era hora de que los ciudadanos reaccionen.

No obstante coincidió con el Pleno Extraordinario en el que, inicuamente, se aprobó la ley, toda vez que socialistas y comunistas cuentan con el apoyo de Bildu y otras fuerzas secesionistas con representación parlamentaria.

Este gobierno vive permanentemente cautivo de comunistas, separatistas y terroristas, ETA/Bildu incluida, no sólo para aprobar esta ley, sino para toda su acción de gobierno (más bien desgobierno) por lo que me llama un poco la atención que ahora precisamente se produzca este revuelo: el revuelo, la “alarma social” por el apoyo de ETA/Bildu se debería haber producido desde el momento en que Sánchez asaltó el poder como lo hizo, con este nuevo Frente Popular. Más vale tarde que nunca.

Resulta muy significativo -concluyen los convocantes- que vaya a salir adelante dicha ley gracias al apoyo de la marca electoral de la banda terrorista ETA -en referencia a Bildu- y que vaya a ser ETA la que determine el relato histórico oficial”.

En mi opinión, esta ley sería igual de inmoral, ilegítima y aberrante aunque saliera adelante sin el apoyo de ETA/Bildu, por ejemplo con el apoyo del PP (lo que no sería descabellado, si recordamos que en 2002 el PP, entonces con Aznar al frente, votó a favor de condenar lo que ellos llaman dictadura). El hecho de que se apruebe con el voto favorable de ETA/Bildu es un insulto más, pero en mi opinión no es lo más grave.

Lo más grave es que se va a aprobar una ley absolutamente liberticida, la peor en este sentido desde la tristemente recordada Ley de Defensa de la República de 1931 (promulgada, por cierto, por los abuelos ideológicos de los que hoy sufrimos), una ley que choca frontalmente con varios artículos de la Constitución, como han puesto de manifiesto multitud de juristas más doctos en esta materia que yo, y que espero que por esa razón sea derogada, si es que todavía queda algo de independencia en el Tribunal Constitucional.

Y lo más grave, también, es que en toda la exposición de motivos y en todas las actuaciones que se derivarán de esta ley (al igual que las que se han derivado de la vigente Ley de Memoria Histórica) se está alimentando una enorme mentira, una gran patraña: que la infausta 2ª República, el peor periodo de anarquía revolucionaria criminal de nuestra historia, fue la arcadia feliz, un “período democrático inclusivo, tolerante, de igualdad, justicia social y solidaridad, y sus avanzadas reformas políticas y sociales”, como dice el propio texto de la ley, en contraposición a un régimen (el Estado Nacional surgido del 18 de Julio) al que atribuyen, falsamente, todas las atrocidades habidas y por haber, como es sabido. Según esta ley, el Estado Nacional fue el mismísimo infierno: el conjunto de todos los males sin mezcla de bien alguno.

La repugnancia de esta ley no viene del apoyo de ETA/Bildu, que también, viene de su propio contenido.

Tanto es así que han dado en llamar a la nueva ley “Ley de Memoria Batasuna”.

No lo había escuchado, pero me parece que es bastante representativo, aunque a mi me parece también acertado llamarla Ley de MENTIRA Democrática.

Los convocantes entienden que la Ley de Memoria Democrática viene a endurecer la vigente Ley de Memoria Histórica. ¿Qué consecuencias prácticas considera que va a tener?

Es indudable, como ya he dicho, que esta nueva ley es simplemente una continuación de la Ley de Memoria Histórica.

Las consecuencias prácticas será que el que se salga del falso relato que impone la ley, y que recuerde la verdad (que solo es una) sufrirá multas e incluso cárcel, por lo que hacerlo será casi heroico, que se acentuará el adoctrinamiento a nuestros niños y jóvenes, de modo que en un par de generaciones (si nadie lo remedia) esta mentira que están alimentando se convertirá en verdad absoluta y, por supuesto, que seguirán regalando el dinero de los contribuyentes, y cada día más, a sus correligionarios y amigos de las llamadas “asociaciones memorialistas” (del orden de 40 millones de euros desde 2007 hasta la fecha). Y, desgraciadamente, alimentará el enfrentamiento entre esas “dos Españas” que habíamos conseguido que pasaran a la verdadera historia.

¿Por qué supone un gran atentado contra los derechos y las libertades fundamentales de los españoles como son el derecho de asociación, la libertad de cátedra, la libertad religiosa, la libertad de imprenta, la libertad de expresión y difusión de ideas, etc. ?

Permítame que no me extienda en ello, pues aparte de que otras personas más cualificadas en aspectos jurídicos que yo lo han justificado ampliamente (muchas en El Correo de España, por cierto), basta con leerse el texto de la ley, y basta con repasar lo que ya se ha hecho en base a su predecesora, la Ley de Memoria Histórica, para constatar que se trata de un gravísimo atentado contra derechos y libertades fundamentales, los que Ud. cita y probablemente otros.