El Gobierno no está  en el momento  más “dulce “en  su relación con  los tribunales y la justicia en España. Ha si un  año de críticas, reproches, véase,  indultos de los líderes del procés, pandemia del COVID, renovación del Poder Judicial…

Podemos tratar  este último tema.

Para ser juez  en España es necesario haber cursado estudios en derecho, presentarse a oposiciones en el momento en el  que haya convocatoria y, posteriormente a esto, pasar dos años de preparación en la Escuela de Práctica Judicial.

Si con el tiempo se quiere llegar a la “CÚPULA” de la Justica, solo le va a hacer falta ser señalado por el mágico dedo del político de turno.

En estos momentos, en nuestro país, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) está compuesto por 20 miembros elegidos todos por el Parlamento por una mayoría reforzada de tres quintos. Doce de los vocales que forman el órgano los nombra el Congreso y el Senado.

Pero, según  la Constitución Española, en esta renovación, doce vocales deben ser elegidos entre los jueces y magistrados, y los otros ocho, cuatro por el Congreso y cuatro por el Senado, entre juristas de reconocido prestigio.

Una anomalía y una injerencia política que debería de haberse resuelto desde hace muchísimos años, gobernara quién gobernara.

Tres asociaciones judiciales , entre las que no se incluye la progresista “Juezas y Jueces para la Democracia”, la cual, como no, apoya la postura del Gobierno,(que implica seguir como hasta ahora),  han solicitado una reunión con el comisario europeo de Justicia para pedir un cambio en el sistema del elección del CGPJ. Defienden la postura consistente  en que 12 de los 20 vocales que  conforman el Consejo sean elegidos directamente por los jueces, en lugar de por las Cortes.

Pero para el nuevo Ministro de Presidencia, Félix Bolaños, “en una democracia plena” como la española “ ni los jueces pueden elegir a los jueces, ni los políticos pueden elegir a los políticos”.

O sea, que si mi empresa es de botijos contrataré a trabajadores que sepan mucho de alpargatas pero nada de botijos. Muy coherente.

Veremos que es lo que responde  el Sr. Bolaños ante una Unión Europea que está reclamando a España una reforma urgente del sistema de elección en el sistema judicial.

También sería interesante saber si para el Sr. Bolaños, entra dentro de su concepto de “democracia plena “ que un presidente de Gobierno nombre a la que fuera su Ministra de Justicia, Dolores Delgado, Fiscal General del Estado en la manera en la que lo hizo.

A él seguro que le parece fenomenal, porque no verá intrusismo político, pero habrá que decirle que anormal si que es y que , como debía de ser, esta anomalía  está recurrida ante el Tribunal Supremo.