El Gobierno niega que vaya a haber otro confinamiento en casa, que es lo que piden los expertos, ya que sabe que, si la economía española está ahora en coma inducido y con respiración asistida, en ese caso, con un nuevo confinamiento, llegaríamos al coma  y la muerte cerebral, lo que sería ya, obviamente irreversible.

Los mismos gobernantes hipócritas, que siempre que nos anuncian nuevas restricciones nos dicen que son para dos semanas, sabiendo que son en realidad hasta mayo - junio como mínimo y nos piden, eso sí, que nos quedemos en casa todo lo que podamos.

Claro, para ellos es fácil, ya que  viven en el Palacio de la Moncloa (que por cierto reconstruyó hasta dejarlo como está ahora, Franco) o en grandes casoplones en Galapagar, o en las grandes residencias de los dirigentes de Podemos. Además hay que recordar que todos los ministros suelen vivir habitualmente en grandes áticos, en todo Madrid, con todos los gastos pagados por el Estado. Por eso el Marqués y la excajera solo viven en el famoso casoplón los fines de semana.

Así, viviendo en lujosos pisos en las mejores calles de Madrid o en grandes mansiones con amplios jardines y piscinas, es más fácil sin duda sobrellevar los confinamientos y encierros. Además, ellos no han de hacer largas colas en tiendas o supermercados, desde luego. Todo les llega a su gusto a casa.

Eso en el caso de que guardaran los confinamientos, ya que los poderosos se los saltan cuando quieren, como hizo el Coletas en marzo. Y además nuestro ínclito presidente del Gobierno viaja a París o a Davos o a Berlín, ya que para él no hay restricciones. Ni para él ni para su familia de gorrones. Su esposa, vasca, no quiere perderse esos viajes, rodeada de escoltas y sintiéndose muy importante. Y nada sabemos acerca de regalos lujosos... Ella ya se pasó el último confinamiento como una reina en el Palacio de Doñana, donde también vivía su madre, según se publicó. Son la misma casta que ha puesto miles de multas brutales a chavales por ir a comprarse una lata de Pepsi en el paki de abajo de su casa.

En fin, si algo puede causar satisfacción en medio de todo este inmenso drama, es que al menos, el nombre de estos monstruos que nos gobiernan ilegítimamente irá siempre unido en la historia a la muerte masiva por el Covid y a la catástrofe económica de España. Algunos de ellos, peces pequeños e, incluso recientemente alguno tirando a grande, ya han ido a dar cuenta ante el Gran Jefe, el de verdad, por haber formado parte de esta infamia. Y, francamente, no nos gustaría estar en su pellejo en esa circunstancia. Por desgracia para  ellos, ni siquiera el PSOE,  puede sacar a nadie del infierno .