De nuevo, aquí, en el vano y reiterado intento de poner de manifiesto como los españoles sobrevivimos sin protección alguna en este pestífero estercolero político en que España se ha convertido.

Si no teníamos bastante con soportar estoicamente las potencialidades guerracivilistas y criminales de  los socio-comunistas, los golpistas catalanes y los albaceas de los terroristas vascos,---todos ellos conjurados por el odio a España al objeto de acabar con el consenso de la Transición y destruir la unidad territorial, valiéndose de una permanente erosión de la convivencia, de un sinnúmero de engaños y  mentiras, además de contar con la colaboración interesada de una gran mayoría de los serviles medios de comunicación,----en estos días, con posterioridad a las elecciones de Castilla-León, aparecen en escena, enseñando su ponzoñosa pezuña los malnacidos políticos, los genuinos y últimos responsables del PP, personificados por su presidente el malandrín Casado.    

Político criado al amparo de las contaminadas ubres de las juventudes populares; sucesor del infausto e indolente Rajoy, incapaz de entender que la revolución avanza, y es de presumir que tarde o temprano todos gozaremos de la santa fraternidad y de los favores y beneficios que nos ha de proporcionar el Paraíso prometido por Sánchez y sus secuaces ………, eso sí, en la indigencia y el caos, pero, sin adoptar medida alguna que confronte con energía y criterio ponderado las “travesuras totalitarias” del ilegítimo presidente del gobierno.

Casado y su lugarteniente Teodoro, campeón mundial de una tan insólita como burda y pintoresca actividad, muy en consonancia con su arrogante medianía y su grosera actitud pública, ambos tontos desgraciados por no saber ser tontos a secas y empeñarse en imitar a políticos y hombres de Estado, han provocado un terremoto al hacer colisionar dos placas tectónicas bajo la superficie y en lo más profundo de las ideas y necesidades vitales de su partido político.

Ramón y Cajal en sus “Charlas de café” manifestaba: “Una de las desdichas de nuestro país consiste, como se ha dicho hartas veces, en que el interés individual ignora el interés colectivo”; justo es reconocerle a Casado,--- una vez defenestrado Rajoy con la imagen de indignidad que quedará para la historia del parlamentarismo,---la victoria alcanzada contra la “pildorita de cianuro”, lo cual creó unas expectativas optimistas para la futura evolución del partido, esperanzas que el tiempo ha convertido en una falsa ilusión, en un espejismo.

Los ataques dirigidos con crudeza inusitada contra la honorabilidad de uno de los baluartes más firmes y decididos del propio partido, en la persona de Isabel Ayuso, han terminado por dinamitar los débiles cimientos de la organización; embates temerarios e irresponsables, sin pruebas ni datos que corroboren los hechos que se le imputan a quien ha consolidado y dado alas a un PP en retroceso de credibilidad, alcanzando un nivel de popularidad y adhesión nunca visto en el partido.

Esta magna estupidez, ¿por qué se ha perpetrado?, por interés individual, por un craso error inducido por terceros, en todo lo que huela a podrido ahí está el PSOE, por una exigencia de organizaciones globalistas, por una indisimulada ideología “progre” que no es capaz de rechazar en su totalidad, por un impulso traidor e incontrolado de deslealtad para con sus votantes……

Con esta sinrazón, Casado ha entregado la “cabeza del Bautista” en bandeja de plata(la del PP), a los enemigos de España, y por descontado, a los  lacayos de nómina, a esos sectarios y falsos profesionales de los medios de comunicación que tanto y tan grave daño infieren con sus malintencionadas especulaciones, que poco o nada tienen de información y sí, de demolición del orden constitucional.

Y lo que es más grave, ni Casado ni la camarilla  que le rodea,  chiquilicuatres, auténticos raposos, hambrientas pirañas, lameculos, y ávidas sanguijuelas tienen derecho a acabar con las ilusiones y esperanzas depositadas en un partido político, en la creencia de que puede revertir el lúgubre y trágico destino de la Nación, y más cuando las expectativas de cambio de gobierno no eran una entelequia sino algo tangible o perceptible entre los españoles que reniegan de Sánchez y su gobierno.

El inmenso problema creado por la cúpula del PP, requiere y exige la asunción de responsabilidades políticas en grado sumo y sin contemplaciones,  sería inverosímil que con el “dialogo” se cerrara en falso este soberbio y desastroso espectáculo.

La reconfiguración y regeneración del PP ha de ser honestamente trabajada; mientras esto no suceda y no se ganen de nuevo el respeto de los militantes y votantes, en tanto en cuanto su credibilidad este en entredicho, no hay que desesperar, pues existen otras opciones de mayor rigor ideológico, claridad en sus exposiciones y actitudes programáticas orientadas fundamentalmente a la salvaguardia de España y que merecen el voto.

“El que solo se propone luchar es siempre vencido por quien se propone vencer a todo trance.”

Apotegma, en el que coincidirán sin reservas los militares que lean esta reflexión, “ Voluntad de Vencer”, bien es cierto, que podría haber alguna disonancia por parte de alguno de los generales de “ronzal”, y que tanto gustan de darse el pico con compañías nada recomendables.