Sí, todos sabemos que Falange, que José Antonio, eligió la forma de representación política corporativa, que después se definió como "orgánica", con las clásicas "vías" familiar, municipal y sindical; vías adoptadas por  el franquismo y "oscurecidas" por él... 

No se entiende un joseantoniano, un falangista que  no proclame este tipo de representación en los órganos del Estado, la que representa a  la "persona", frente al "individuo" y frente al "socio"; enfrentada pue a la representación individualista del liberalismo político, y a la "socialista" del colectivismo. 

Todos nosotros comprendemos que el voto de un hombre, miembros de una familia, ciudadano de un municipio y  trabajador  puede -y debe- tener  tres votos diferentes según se trate la cuestión a debatir, ya que los intereses  pueden ser distintos y hasta contrapuestos... 

Pero ese hombre - o mujer, claro-además de ser miembro de una familia, vecino y de esforzarse en una tarea, es un ser único e irrepetible, con pensamientos y criterios que pueden ser asimismo únicos e irrepetibles. Un hombre que tiene pleno derecho a ser representado en los órganos del Estado... 

Esa representación individual tiene, pe sea a quien pese, un nombre:  partidos políticos, entidades que en los años treinta del siglo XX fueron justamente  negados y denigrados por nuestros fundadores...Pero que hoy en pleno XXI exigen su justa valoración e integración en un proyecto político falangista  que pueda ilusionar, en su justicia, a unas generaciones educadas en "otra onda"  . 

Si antes nos hablaban del "tercio familiar, municipal y sindical" en los ayuntamientos, en las diputaciones, en las Cortes, ahora,  nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos deberían ser representados por  los "cuartos" : individual, familiar,  municipal y sindical. 

Una auténtica democracia mixta.