Mientras parecen divertirse los comunistas españoles a costa de Cuba, los cubanos inundan el mundo con su consigna de "Patria y Vida", a la vez que se juegan la existencia.

Aquellos líderes de la nefasta Revolución cubana se instalaron en la poltrona del comunismo más empobrecedor y criminal. Cuba era su paraíso y los cubanos su patrimonio al que explotar, empobrecer y dominar. Hoy son los herederos de esos líderes quienes aspiran a seguir dominando el cotarro, pero las nuevas generaciones, armadas de valentía, claridad de ideas y esperanza, se echan a las calles a sabiendas de que luchan por su vida y con vida. Reclaman sobre todo libertad, pero también pan y trabajo digno.

Miguel Díaz-Canel, perrito faldero de los Castro, no ha dudado en ordenar la represión a cuantos ciudadanos reclamen vida, libertad y prosperidad. Las nuevas generaciones anhelan prosperar en la tierra que los vio nacer, sin tener que abandonarla. La misma Policía ha acabado harta de los tiranos; vean cómo en Camagüey han dejado pasar a los manifestantes. Lo mismo es el hambre para los represores que para los reprimidos.

Aun conociendo represión del tirano cubano, los comunistas españoles siguen enarbolando la bandera de la indignidad con su despreciable apoyo al tirano, la condonación de deuda y el analfabetismo político. Reiteran su defensa de la dictadura con la torpeza que se ha instalado en las nuevas generaciones de políticos que se toman España como el estafermo al que hay que abatir. Hasta se permiten el lujo se desplazarse allí donde para compartir privilegios con narcotiranos. Da igual que sea Cuba, Venezuela o Nicaragua.

Es vergonzoso comprobar cómo políticos relativamente jóvenes defienden y apoyan los regímenes comunistas, demostrando la cobardía de quien vive en el capitalismo y defiende el comunismo. No he conocido a ningún comunista que, harto de la sociedad desarrollada en que vive, la abandone y se instale en el ‘paraíso’ cubano, venezolano o nicaragüense. Hablamos de comunistas de boquilla y luces apagados o indigentes ideológicos. Esta siniestra extrema sólo ve los toros desde la barrera, desenfocando la realidad y desconociéndola en toda su extensión. También entre los ‘comunistas de patinete’, al decir de Díaz Ayuso, se da esa torpeza de alinearse con el bando del represor.  

A los comunistas españoles se les llena la boca de libertad, pero la suya y nada más. Que pregunten a Camila Acosta qué es eso de la libertad de expresión y cómo se trata en Cuba. Algunos ministros tienen miedo a decir la verdad porque se han visto en el espejo de su diaria hipocresía. El novato ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se ha despachado con un tuit vergonzoso e inmoral.  

Quiero oír decir a los comunistas españoles que cuando se cercena la libertad de expresión se está ante una dictadura, donde los complejos del tirano pesan en exceso, de ahí que impida que la información sobre su actitud o política represora salga al exterior. Cuba es una evidente dictadura por mucho que les acobarde decirlo a los acólitos de la extrema izquierda y sus primos los comunistas de ‘visera y patinete’.

¿Cómo nos van a respetar en el exterior si no ponemos los medios para ello? ¿Y la Unión Europea? Otra que tal baila. Reclama diálogo entre las partes. ¿Diálogo en Cuba, a Cuba y con Cuba? Ignoran Úrsula von der Leyen y sus ‘mariachis’ que cientos de personas han sido detenidas, muchas de ellas encarceladas, existen miles de presos políticos y, además, innumerables periodistas perseguidos y amenazados o en paradero desconocido. Cuba es la antítesis de una democracia. Y si no lo ignoran, entonces tienen más delito.

Nadie discute que vivir con las políticas del Castrismo ha sido una tragedia para la población; de ahí que las generaciones jóvenes luchen por hacer posible la democracia y la libertad. Por cierto, entre esa pléyade de indignos personajes que defienden al tirano, Miguel Díaz-Candel, también se han posicionado Arnaldo Otegi y el propio José Borrell. En fin, ya se han reunidos todos los expertos en mamar de la ubre estropeada e infectada del comunismo. Creo que no cabe ni un tonto más.

Mientras parecen divertirse los comunistas españoles a costa de Cuba, los cubanos inundan el mundo con su consigna de "Patria y Vida", a la vez que se juegan la existencia. Llegado el momento de la caída del comunismo cubano, veremos si gente como Rodríguez Zapatero, el fraudulento ‘Doctor’ o los ministros de Unidas Podemos son capaces de mantener la mirada a los cubanos que conquisten su libertad.