Yo opino que el debate en torno a los impuestos, subirlos o bajarlos, en estos momentos no debería ser el debate encarnizado entre el Gomierdo y la Oposición -que se ve en lontananza- sino sobre la maneras en que están distribuidos y aplicados por las distintas haciendas, que de eso sí que estamos bien provistos, buscando mas justicia en las contribuciones, al menos -no vamos a ser ambiciosos-, y más equilibrada de lo que está siendo.

De la incapacidad de los gobiernos de crear riqueza y de la falta de inteligencia, de manera instintiva les viene la insaciable sed recaudatoria, sin hacer el mínimo esfuerzo en buscar un mejor sistema (¡En tanto haiga pa mí...!) parece el comentario más en uso entre algunos de nuestros políticos de... ¿todos los sexos...? Si; eso, eso. Hay que ser políticamente correcto.

Claro que lo primero que debería ocurrir en España sería la aparición milagrosa de alguien arcangélico que pusiera a régimen de adelgazamiento al Estado, liberándole de la perniciosas y lastrantes grasas de tantos asesores; de tantos enchufados; de tantas fundaciones; de tantísimas ONGs chungas, creadas para repartir subvenciones a vagos, golfos y gentes de mal pelaje y de peores hechos, para que vivan sin dar un solo palo al aire. Son aquellos y aquellas que después suelen aparecer en las listas de los partidos de la extrema izquierda: PSOE, Podemos, PC e IU. Y además de todo eso, también debería emplearse el larguísimo etc., que sería prolijo enumerar.

Saneamiento de los intestinos del Estado y desde ese punto, con la legitimidad que da la decencia, tratar de imponer la equidad que impida el desmesurado crecimiento de unos pocos, cada día mas clauso el numero, que va obligando al resto a un superior esfuerzo, cada día con menos éxito, para poder sobrevivir.

Por traer un detalle injusto, de los muchos que se pueden entresacar del actual injusto funcionamiento impositivo, me he fijado en un artículo cuya adquisición alcanzan muchos millones de españoles: el coche.

Bugatti: 2.9o4.000 Euros. IVA, el 21%

Ferrari : 1.300.000 " " "

Rolls: 564.212 " " "

Fiat: 5.750 " " "

Dacia: 6.150 " " "

Ford: 6.190 " " "

Estamos hablando de los tres coches más caros de cuantos se pueden comprar en España. Todo un lujazo solamente al alcance de gente supermillonarios.

Y ahora hablamos de los coches utilitarios menos costosos, a excepción de una carretilla, de cuantos coches se pueden comprar en España.

Lo verdaderamente extraño es que los caros y los baratos han de pagar el mismo 21% de IVA con que el Gomierdo grava su coste.

No; no me vale, ni debería valer a nadie que la diferencia en euros... La diferencia, en la gran mayoría de los casos, es que los compradores de lujos han llegado a alcanzar esa posibilidad, con la ayuda, que en muchos casos les excluye de esfuerzo alguno, de empleados, trabajadores y obreros, a quienes tienen contratados y, a su "necesidad", dispone.

El comprador al que sus caudales solo le permiten alcanzar uno de esos utilitarios, por encima de cualquier otro razonamiento, llega a él sin más ayuda que su trabajo, tan difícil de conservar en estos memocráticos momentos.

Para eso están los gobiernos; para enderezar lo torcido.