¿Qué abarca esta frase? Teniendo en cuenta que Orban es el patito feo de la UE, la propuesta puede abarcar hasta lo más temible. Desde el aislamiento y presión internacional, hasta la muerte en un accidente. Eso puede significar esa frase, por la que a nadie tendrá que dar respuestas. Al contrario, parece un plan de acción. No se puede tolerar de que un presidente – aunque sea uno sólo, como es el caso – de la UE diga que ha tenido que luchar contra la izquierda local e internacional, contra los burócratas de la UE, contra Soros y sus vasallos, y para el colofón, contra Zelensky. Demasiadas herejías contra los dogmas políticos actuales. Encima cachondeándose en la noche de la proclama de resultados.

Eliminar a Orban de la escena política, sería lo más apetecible para ellos, está claro. El problema es su victoria con mayoría absoluta, largamente superada, en estas elecciones. Algo a lo que no es fácil dar la vuelta de momento. Por lo que incluso si Orban muriese de repente, no se resolvería nada, porque quedan los resultados de su partido y por ende sus sucesores. Queda pues la presión política e internacional de todo tipo. Es a lo que finalmente van a desembocar las macabras y descaradas palabras de Solana.

De allí que ahora mismo Hungría se está quedando incluso sin su tradicional apoyo de Polonia, que acaba de distanciarse de su habitual aliado. Incluso en el inicio de la segunda guerra mundial, Hungría que entonces era aliada alemana, no permitió utilizar su territorio para atacar a Polonia. Ahora en cambio, la palabra de Zelensky tiene demasiado peso. Naturalmente, el instrumento Zelensky.

[The Economist: ¿Por qué Ucrania tiene que ganar?]

Se ha subido de nivel. Nos han subido de nivel. Ya no es que solamente se nos prohíbe decir tal o cual cosa. Hemos llegado a lo siguiente: se nos exige decir lo deseable por los que mandan. Dos hermanas ucranianas -¡menos mal que son ucranianas! -, maestras internacionales y campeonas de ajedrez, no pueden jugar si no firman una petición de prohibición de jugar a las ajedrecistas rusas y bielorrusas:

En la política, como en deporte… y como lo han hecho en esto, lo harán en todo que pudieran. Si no, no lo harían tampoco en estos ámbitos tan importantes.

Esta gente quiere nuestras almas. Se creen dueños de todo. Les parece poco pretender el dominio sobre nuestros cuerpos. Lo quieren todo.

Es entonces cuando hay que decir: ¡NO! ¡No pasaréis por aquí! Solamente entonces es cuando son derrotados. Cuando no les cedemos nuestra alma, ni sus atributos sagrados, como es la libertad, don de Dios. Porque a estos no les interesa el dinero: lo tienen sin fin. Quieren el poder. El poder absoluto. Ser más que Dios. En efecto: lo mismo que quiso el diablo.

En este proceso, las pequeñas victorias, como las de Orban, son un pequeño avance y respiro.

Nos felicito, Viktor.