Para empezar unos cuantos datos para todos aquellos que creen en su indolencia cultural que las ciudades de Ceuta y Melilla no son españolas. Melilla es española 18 años antes de que se incorporara a España el reino de navarra. 279 años antes de que existieran los Estados Unidos de América. Melilla es española desde 1497 y Ceuta desde 1580. Marruecos dejó de ser protectorado español el 7 de abril de 1956. Esto no es rebatible, es sencillamente historia, por tanto, contrastados estos datos, es fácil llegar a la conclusión de que estas dos ciudades son tan españolas como por ejemplo Burgos, Cuenca o Sevilla.

Dicho esto y tras la vergonzosa invasión de moritos violentando nuestro territorio nacional y ante la inoperancia de un gobierno incapaz de proteger la poca soberanía que tenemos no nos debe extrañar que el sátrapa de turno realice maniobras de desestabilización contra un estado como el nuestro dirigido por una panda de desahogados con un solo  propósito destruir nuestra Patria y convertirla en un prostíbulo de emigrantes de todas partes del globo en un mundo sin fronteras y sin sentido ni de identidad ni de destino. Este mundo globalizado quiere que en poco tiempo con sus terroríficas agendas 2030 y ahora la ocurrente 2050 del chulo de discoteca, a la sazón presidente de este disparate antes España, seamos todos iguales pobres y felices.

Esta invasión de Marruecos es solo una estrategia para escupirnos en la cara y reírse de un país vergonzosamente débil que se deja invadir por jóvenes desarrapados empujados por la falsa promesa del "café para todos" en medio de una grave pandemia y sin ningún tipo de protección sanitaria. Marruecos ha sido siempre un vecino traicionero y cobarde, solo hay que recordar como con Franco agonizante nos montó la Marcha verde. No hace falta decir que con el Caudillo ejerciendo su mandato activamente a estos hijos de Alá no se les hubiera pasado ni por el turbante semejante ocurrencia, pero ellos sabedores de la descomposición del franquismo y dada su genética resentida y malvada eligieron el momento justo como ahora para intentar un paso más en su estrategia contra España.

En la actualidad y tras el apoyo estratégico de Estados Unidos y su política de modernización de sus ejércitos Marruecos es un país fuerte y potente con unas fuerzas armadas técnicamente capaces y modernas, por todo esto nos encontramos en una situación de grave amenaza, de salvaguarda y protección de nuestra unidad nacional en ultramar incluyendo en ese peligro a las Canarias también seriamente amenazadas. Hay una imagen que resume de forma tristemente veraz lo que pasó hace unos días en Ceuta, un miembro del ejército marroquí abriendo la puerta de la verja de la frontera dejando paso libre a miles de personas mientras en nuestra posición fronteriza no se hacía nada ni había nadie que detuviera dicha invasión.

Nunca debimos entrar en una Europa abierta que no nos defiende, dejando en el camino toda nuestra riqueza identitaria, colocándonos además en el vagón de cola de ese pretendido tren de progreso.  Europa como unidad es un error que difumina hasta eliminar los contornos nacionales para posibilitar unos intereses falaces diseñados para beneficio de unos cuantos millonarios que con sus políticas disolventes de toda esencia nacional se quedan callados mirando a otro lado cuando un país como Marruecos ataca a un miembro de pleno derecho y abriendo la puerta de su frontera deja caer sobre un país comunitario como es España su cargamento de insidia venenosa.