Es lo que va desde aquella película que vi con 5 años ("El último mohicano") a la que estoy viendo a mis 82 ("El Papa vestido de indio")
 
 
 
 
Tenía 5 años cuando mi padre me llevó por primera vez al cine y curiosamente la película era de indios, un indio que se pasó todo el rato matando soldados blancos y sin más armas que un arco y flechas, muchas flechas... lo que consiguió que yo a la mañana siguiente ya me estuviera haciendo arcos y flechas. Luego me hice un forofo de las películas del Oeste americano y así pude conocer a Gary Cooper, Alan Ladd, Burt Lancaster, John Wayne, Gregory Peck, Charlton Heston, Yul Brynner y Hollywood entero. Pero también de los grandes Jefes indios, entre ellos Toro Sentado, Caballo Loco, Nube Roja y Gerónimo.
(¡Dios!, si hasta tuve lo locura de escribir una HISTORIA DEL OESTE AMERICANO de cuatro tomos y más de 500 páginas, con la ayuda de Arturo Arnáu, el mejor dibujante de comic español, y Antonio Arias, el mejor guionista de los muchos que he trabajado.
     ASÍ QUE YO VEO UN INDIO Y ME EMOCIONO...
Tanto que en cuanto he visto la foto del Papa Francisco tocado de plumas indias se me ha venido a la cabeza no los niños que asesinaron los blancos por los que ahora ha pedido perdón sino el pobre general Custer y los 400 que perdieron su vida y sus cabelleras a manos de los sioux.
 
¿Por qué siempre hay que pedir perdón por unos y no por todos?
           ¿Y por qué no pedir perdón por haber construido y mantenido el lujo infinito de las Iglesias, las catedrales y el Vaticano?
                    Sí, creo que voy a ponerme manos a la obra que ya tengo inminente sobre el Papa y Jesús de Nazaret.
Pues, resulta que una mañana el bueno, liberal y humano Francisco se levanta decidido a iniciar su verdadera "vida pública", los 3 que vivió aquel Jesucristo... y asustado, casi aterrorizado, lo que hace es escapar del Vaticano y esconderse a puerta cerrada y sin prensa alguna en la abadía del Valle de los Caídos.
         Bueno, pues yo también pido perdón, aunque sin necesidad, porque en aquellas guerras del Canadá no había ni hubo un solo español.
 
                               JULIO MERINO
 
 
NOTA: Y EN SU RECUERDO ME COMPLACE REPRODUCIR LOS NOMBRES
CON SU IMAGEN CORRESPONDIENTE DE MIS AMIGOS INDIOS
 
 
Caballo Loco
 
 
Gerónimo
 
 
Toro Sentado
 
 
Nube Roja