El día 23 de marzo de este año, nada menos que 14 falangistas han sido requeridos ante la Audiencia Nacional a fin de informarles que tienen 10 días para su ingreso en prisión, por los hechos ocurridos en la conocida sucursal separatista de Blanquerna, en la capital de España. Quien haya visto el desarrollo completo de la acción, que un grupo de afiliados a la Falange realizó en dicha sede, habrá observado que salvo un empujón y una especie de bandera tirada en el suelo, no se produjo más Forcejeo que el arrebatar un micrófono para gritar. ¡No no engañas, Cataluña es España que los jueces que vieron el juicio, pedido por los mismos secesionistas catalanes, aderezado además con píldoras de manifiesto odio a lo español, en consecuencia, a la libertad de expresión, no dejaron nunca.

         Ahora, casi 4 años después, frente a los recursos presentados por los falangistas, entre ellos su presidente Manuel Andrino, son conminados por la Audiencia Nacional para hacer efectivo su ingreso en  prisión, obviando lamentablemente todas sus alegaciones. Dicho en “Román paladino” y que se sepa. Ese requerimiento nos parece la constatación de la sumisión de la judicatura española, o al menos una parte sustancial de ella, q los dictados de un lobby independentista que ha minado los cimientos de la justicia y el Gobierno, en lo que se ha considerado el mayor atropello legal que se haya cometido en los últimos tiempos en nuestra patria.

         Cuándo vemos la pasividad, lentitud y condescendencia de nuestras leyes con los desmanes sumamente violentos de los antisistema, separatistas y fanáticos de la extrema izquierda, con repetidos saldos de policías heridos, alguno de ellos de gravedad-, así como los estragos que producen en  tiendas comerciales, mobiliario urbano , y no pasa nada,  más que una o dos retenciones y calle a las pocas horas, algo huele mal no en Dinamarca, sino en España. Si observamos, por ejemplo, la violencia desatada en las manifestaciones a favor del indeseable Hasél y no hay  respuesta legal, la verdad que  es para mirárnoslo, al ver como la justicia en este país, ha perdido su norte y, desde luego, no es ni  coherente ni imparcial.

         Por mucho menos, nada de heridos o destrozos, los 14 falangistas de Blanquerna que entraron en aquel local para reivindicar la sagrada unidad de la patria, son condenados a años de prisión algo huele mal en capas y togas judiciales; no se entiende que ante un hecho así, algunos españoles, por ser falangistas sufren una penan tremendamente injusta y desproporcionada, y otros por seguir el discurso de lo progre. Salgan indemnes y libres en horas.  Sin duda, aquí entra la sumisión de jueces y magistrados, y la ignominia de un fallo contra ciudadanos, solo por defender la unidad de España. ¡Ya me dirán!