A medida que el hombre avanza en el conocimiento de las  leyes que rigen la Creación  va descubriendo el hilo que las relaciona todas y conduce a la inevitable  conclusión siguiente“Esta realidad no tendría explicación sin la existencia de una Inteligencia Infinita que las ha dictado todas”.

Ahora bien, de esta conclusión, la lógica nos lleva a otra; Esa  “Inteligencia” sólo puede poseerla un Ser Eterno,  al que la Humanidad ha adorado siempre y le llama Dios.

Y esta verdad provoca dos corrientes de pensamiento opuesto: La de quienes no dudan de la misma, una; y, otra,  la de quienes la niegan --y se llaman   “ateos”,  o “agnósticos”.

Una parte,  de los segundos – además--, lo combaten muy bien organizados y convencidos de la eficacia de sus ataques letales contra la Sociedad Cristiana. Forman la Sinagoga de Satanás y tienen un gran objetivo: Controlar la educación mediante “leyes inicuas” de los ministerios ad hoc. Otro objetivo es impedir la existencia de colegios de religiosos educadores...

El “padre” de la Sinagoga, sabe que podrir la infancia y la adolescencia es un logro decisivo para facilitarle el dominio del mundo y, a la vez,  anular tanto a la Iglesia como a la Hispanidad.  

Es fácil de entender, conociendo los fundamentos de la verdadera Educación,   resumibles en estas pocas palabras: Trasmitir a los niños y jóvenes la Verdad, apoyándose en el  esfuerzo personal y en el respeto a la autoridad del maestro”.

La bimilenaria organización diabólica, tiene el tema estudiado perfectamente y ha planeado su destrucción al detalle según su excelente método de trabajo. Lo veremos luego pero,  antes,  explicaré porqué he considerado una de las mayores gracias de Dios el haberme llevado a estudiar a los “Maristas”. Fue decisión del presidente del Consejo de Familia  que administraba mis bienes, al haber quedado yo huérfano de padre y madre a los seis años...

Con  el tiempo he comprendido --y así lo he proclamado--, que el genio del  Padre. Champagnat (hoy, San Marcelino Champagnat), quedó patente al dar a sus religiosos el mejor método de educación posible. Con él aplicaban a la perfección los fundamentos enumerados más arriba: Trasmitir la verdad,  el esfuerzo personal, el respeto, y la autoridad.

Dados los cambios habidos en la Iglesia en los últimos sesenta años –--tantos como llevo sin relaciones con los colegios maristas—y como las Congregaciones religiosas han cambiado tanto --ni hábitos llevan ya-- ignoro si la educación que imparten ahora, es la misma que recibí yo.

Hablo, pues,  de mi época y de lo vivido cuando me formaba. Los profesores, todos eran religiosos --y vestían de sotana, salvo los entrenadores de los deportes que eran profesionales de la materia y seglares--, y,  por lo general,  personas agradables, excelentes pedagogos, de trato familiar, aunque inspiraban respeto, pero no miedo. Siempre recordaré a uno de los Hermanos que más han  influido en mi vida, jugar contra nosotros al frontón,  en los recreos, --remangándose la sotana— ¡y ganándonos siempre!…era un buen deportista—pero,  cuando sonaba el “fin del recreo”,  todo volvía a la seriedad del estudio. Sorprendía el hecho de verles gastar pocas palabras inútiles. Explicaban de maravilla, pero sin pasarse, pues el silencio y la ausencia de ruidos,  eran una norma asimilada. 

Un recuerdo muy especial: Nunca olvidaré la “chasca”… Me llamó la atención cuando entré por primera vez en un aula marista --con diez años-- que el Hermano movía la clase mediante el imperceptible ruido de “la chasca”. Para los ex alumnos maristas ese “instrumento” resulta inolvidable… Ya podía ser la clase un gallinero -- en  los momentos de expansión alegre-- pero si el Hermano, en medio de la gran bulla,  movía el palito de la chasca, con su dedo,  esa mínima señal la captábamos como por arte de magia y se imponía el silencio más absoluto.

Cuento esto por lo de “una imagen, vale por mil palabras”. Piensen lo que significa controlar a chavales, sin decir una palabra, con los sonidos,  casi inaudibles, de la chasca. El Hermano no te decía: “Te has equivocado”…,  simplemente, daba un toquecito con la chasca y tú entendías que, la preguntaba pasaba al siguiente.

Otra cosa que me sorprendió: Los alumnos estaban divididos siempre en “dos campos”: Romanos y Cartagineses. Al iniciar el mes, elegíamos mediante una papeleta escrita a los jefes de Roma y de Cartago. Inmediatamente procedían a la “selección” de los miembros de su campo. El primero  elegía uno, el otro jefe, dos,  luego, el primero, otros dos… y de ese modo, hasta completar los miembros de cada campo. 

¿Para qué servían los “campos”? Evidentemente, para celebrar “combates”. Cuando habíamos visto suficiente materia de una  asignatura, --de pie, en dos filas--, romanos frente a cartagineses, nos enfrentábamos… preguntando al rival elegido, sobre lo estudiado. Si fallaba la respuesta, iba directo a sentarse a su pupitre, “derrotado”.  Iniciaba el combate el jefe designado por la suerte, y luego,  el jefe rival. Ni que decir tiene que todos elegíamos al que considerábamos más  “débil”, entre los que resistían de pie… Ganaba el campo que había enviado más rivales a su pupitre…

El ganador, lógicamente, tenía premios (recreos extra, etc.) y el perdedor, lo contrario. ¡Tenía consecuencias!.... Una muy importante, nadie quería ser responsable de la derrota,  porque de lo contrario, los compañeros de  tu  campo te reprochaban el no estudiar, el pagar todos los platos que tú rompías.  De ese modo, sin enterarte, asimilabas que tenías “responsabilidades”, que era necesario aprovechar el tiempo y estudiar, estar más atento a las explicaciones, o  que el esfuerzo es necesario, y que  vale la pena luchar por la “excelencia”,  que hay “jerarquías en la vida”, que tiene lo que te mereces, y la amistad no tiene precio., etc.

No me queda espacio para explicar lo prometido --lo haré en otro artículo--, pero ya les anticipo que los hijos de Satanás, imponen una ley de educación que busca lo contrario: Bachilleres sin necesidad de aprobar las asignaturas, menosprecio por la excelencia, sociedades sin autoridad ni respeto, la Verdad no existe….