Como todos sabrán se han cambiado el nombre de varias calles de Palma de Mallorca al amparo de la Ley de Memoria Democrática y la específica normativa “taifal” de la Ley de memoria histórica balear.  Doce en total, entre ellas a los almirantes Cervera, héroe de la guerra de Cuba, Churruca, héroe de la batalla de Trafalgar, donde encontró la muerte a bordo del navío de línea San Juan Nepomuceno, y Gravina, héroe también de la batalla de Trafalgar.  También se ha eliminado una calle dedicada a Toledo, porque en el acuerdo para dar dicha denominación se recordaba la gesta del Alcázar.

El profesor  e la Universidad de las Islas Baleares encargado de hacer la purga al parecer ha cobrado nada más y nada menos que 15.000 euros por semejante hazaña de ignorancia y sectarismo. Pero la astracanada nos va a costar otros 40.000 euros en ayudas para modificar los nombres en la documentación y cartelería de empresas y negocios.  El “pavo profesor”  en su informe dice que  Churruca murió “en la batalla de Lepanto”, miedo da pensar cómo ha podido llegar a profesor universitario, cuando el tipo no es capaz siquiera de consultar la Wikipedia.  La disculpa para quitar el nombre de los marinos españoles de las calles de Palma es que varios navíos franquistas se bautizaron también así (Lo que tampoco es acertado, pues inicialmente esos navíos, el Churruca y el Gravina, quedaron del lado del bando republicano) . ¿Y el crucero Baleares, el navío facha por antonomasia? Houston, tenemos un problema, una comunidad autonomía mantiene el recuerdo del franquismo con su nombre. Pero ¡ahí va¡, ¿y el crucero Canarias?. Claro que han suprimido también la calle Toledo porque cuando el consistorio aprobó el nombre en 1937 rendía homenaje, además de a Toledo, a  Moscardó. Buf, no vamos a dar abasto con tanto informe para cambiar calles. Y a 15.000 del ala por cada uno, nos va a salir por un ojo de la cara.

Pero mira por donde, a lo mejor tenemos solución integral.  Como el saludo fascista se hacía a golpe de ¡Arriba España¡, vamos a  acabar con el problema de una vez. Le cámbianos el nombre a España, porque eso de España recuerda mucho al franquismo y no respeta la diversidad de los pueblos oprimidos por el estado español, además da asco a la nuevas generaciones de muchachos y muchachas  demócratas y demócratos, libertarios/as y sexualmente binarios/as. Unión de Repúblicas Socialistas Ibéricas y todo solucionado.  Seguro que satisface a ese estercolero  intelectual y moral en que chapotea el PSOE junto a sus socios podemitas y separatistas.

Yo sugiero que para ir abriendo boca cambiemos el nombre de la Comunidad Autónoma des Illes Balears, para que eso de Baleares no nos traiga a la memoria el infausto recuerdo de los fascistas que murieron a  bordo de un barco luchando contra la democracia. Por ejemplo, Comunidad Autónoma des ximples del cul, que es un nombre muy inclusivo, respetuoso con el hecho diferencial  multicultural y resiliente, a la moda democrática de hoy en día.