Es una necesidad antigua que no por vieja es menos urgente y necesaria. Desde que Rajoy dejó perder su reino como el rey Boabdil, y lloró como una mujer lo que no supo defender como un hombre, para lo cual fue al bar a beber y aliviar sus penas que sufría en su asiento vacío pero ocupado por el bolso de Soraya -todo surrealista-, se creó esta necesidad perentoria de un gobierno normal. Máxime ante la falta de autoridad, y de lógica, con un gobierno aun más surrealista, que se apañó del poder de España de forma torticera como si fuera propio y siendo enemigo de ella. Rajoy abandonó el barco en medio de la tormenta y su sucesor ni siquiera se molestó en tomar las riendas. Si uno lo hizo mal, el otro lo hizo aun peor. Se esperaba algo de Pablo Casado, pero salió rana. Jamás hizo oposición ni se preocupó de otra cosa que de atacar a VOX. De los socialistas ya se intuía su obra de revancha y devastación y no se esperaba que hicieran algo diferente a lo que están haciendo, aunque siempre sorprenden en el mal, y en el peor todavía. Después de la experiencia nefasta adquirida con ZetaP, amigo de la ETA que la sacó del pistolerismo callejero y la colocó en los despachos calientes del poder, para decir que ETA ya no mataba. ¡Falso! Matan lo mismo pero de otra manera más cómoda. Y riéndose aún más de los españoles. Nadie se arrepintió ni juró que no volvería a matar, mientras siguen siendo socios preferentes de Pedro Sánchez. No solo no le da la gana de investigar los pendientes de la justicia -para lo que vino a España la comisión Europea- sino que pone a los terroristas en la calle. Y como pierdan el poder volverán a matar, ya libres para ello. Las obras de los socialistas son todas así, tras llenarse los bolsillos del dinero público, le dan la vuelta a la tortilla para quedar con la razón, que desconocen. "No olvidéis que los enemigos de España y de la civilización cristiana, están alerta".

Desde el cambio del terrorismo con el último gran atentado el 11 M, para acá, se modificaron las estrategias y ahora se ejerce el terror oculto desde el poder, junto con la dictadura silenciosa, sin que nadie les ataque. Todo les vino manga por hombro, un desastre y mucho más, sin oposición alguna o quien abriera la boca en contra ni les dijera ni pío. El que calla otorga y eso es lo que hizo la derecha -sus dirigentes-, salvo VOX, ante todos los delitos perpetrados por la izquierda. Es un monstruo que nadie le paró los pies ni le cortó las alas y se creció demasiado hasta el punto de querer devorarnos. Es el monstruo del comunismo del que habla Marx y Engels en el Manifiesto Comunista, y que empieza así: "Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo".

La izquierda comunista sabe que cualquier persona atemorizada tiene anulada su personalidad y no ejercerá la libertad de expresión por el miedo que le impide decir lo que siente, y que, paralizada, no moverá un dedo aunque sea machacada ante la intimidación. Eso es lo que hicieron en las redes sociales y en la mayoría de medios de comunicación comprados, y en todos los ámbitos públicos. Seducción y compra de voluntades, la mentira como arma de lucha, y la imposición del miedo, son el denominador común de sus empieces. La ETA previamente no hizo otra cosa sembrando el terrorismo que coartar la libertad, para dominar sin que nadie protestara. Ahora en el poder, de la mano socialista, no hace nada mejor que antes. Ni otra cosa diferente que blindarse en el poder para ejercerlo impunemente. En su mente enferma de odio no guarda otro deseo que el de la sangre y la violencia. Lo que están haciendo los socialistas-comunistas hoy con los etarras y con sus víctimas no tiene perdón de Dios.

La guerra de las ideas la ganan los que no se preocupan de otra cosa que de su ideología marxista y de profundizar en su diabólica razón. Consiste en la toma del poder para ejercer la venganza contra quien no les hizo nada y descargar el odio que crean contra el enemigo que inventan y con el que justifican su maldad. Los depravados socio-comunistas, en el poder, son peores de lo que parecen, mientras lo que ellos llaman derecha no se preocupó más que de trabajar y vivir en paz la normalidad de su existencia. Jamás se metió en lo que llaman "política", mientras que los otros no salieron de ella. Las personas normales son tomadas como el enemigo a batir después de saquearlas a impuestos como hacen los socialistas y comunistas. Hay una raíz fatídica de envidia como la que tomaron con la gente religiosa al intentar exterminarla con los crímenes más horribles cuando la Guerra Civil que ellos iniciaron, precisamente asesinado sacerdotes, gente de la religión, y quemando iglesias. Se cumple el 85 aniversario de las matanzas masivas en Paracuellos del Jarama. Su memoria historia no dice nada de esto ni del genocidio del Frente Popular en toda España, previo al Alzamiento Nacional. Vuelven sobre las andadas. Es vomitivo ver al presidente de gobierno con su postureo chupando siempre televisión y dividiendo a los españoles, con lo que dice y su forma. Él es el primero que manifiesta que quiere la guerra, y no la paz. Él es el primero que quiere y busca el cambio radical del régimen, y ya sabemos en qué cosiste...