María Piedad García Revuelta desapareció la madrugada del 12 de diciembre de 2010 en el municipio de Boadilla del Monte, en Madrid. La mujer de 31 años, trabajaba de cajera en el supermercado Mercadona de la Avenida Infante Don Luis. Ahora, siete años y dos meses después, será este establecimiento el posible lugar indicado para resolver su desaparición. 

Concretamente, el juzgado número 5 de Móstoles ha autorizado a los investigadores que busquen en el interior del Mercadona donde trabajaba María Piedad, pruebas para esclarecer lo sucedido la madrugada del 12 de diciembre de 2010 cuando se le perdió el rastro a la salida de un karaoke, tras una cena de empresa a la que acudió junto a su expareja. 

Buscarán en el suelo del Mercadona de Boadilla

Tras la desaparición, los investigadores se centraron en su exmarido Javier Sánchez, de 38 años, como presunto autor de su desaparición y posible asesinato. El caso se ha reabierto después de la petición de la familia, y el rastreo en el establecimiento de Mercadona ha sido el único aceptado por la magistrada. 

De esta forma, aunque de momento no hay una fecha establecida, se prevé que se haga ellevantamiento de varias baldosas del almacén del Mercadona de Boadilla para encontrar algún indicio de María Piedad. Las sospechas apuntan hacia Javier, su exmarido y padre de un hijo en común. Él también trabajaba como jefe de mantenimiento

Captura del vídeo de seguridad donde se ve a la expareja de María Piedad la tarde después de su desaparición
 
Captura del vídeo de seguridad donde se ve a la expareja de María Piedad la tarde después de su desaparición ABC

 

Javier fue a cenar junto a los demás trabajadores en la cena de empresa y después de salir del karaoke, el hombre se ofreció para llevar a su exmujer a casa. Esa fue la última vez que se vio a María Piedad. A sus compañeras no les hizo gracia este ofrecimiento y sospechaban de su conducta. Fue unas horas después cuando Javier envió un mensaje a una de las amigas de la mujer asegurando que la había dejado en casa.

El principal sospechoso se suicidó

Sin embargo, estaba mintiendo, María Piedad nunca llegó a su casa y nadie sabe dónde puede estar. Un día después se empezó a buscarla y los investigadores se centraron ya en Javier, que decidió huir del municipio y viajar de incógnito para no ser descubierto. Finalmente el exmarido de la desaparecida y sospechoso acabó quitándose la vida. Pero la cajera de Mercadona nunca apareció.

Solamente se hallaron rastros de sangre en el río Guadarrama y en la zona de Raya de Palancar, según informa el periódico ‘El Mundo’. Durante varios meses se buscó a la desaparecida en estos lugares, sin éxito. Pero ahora, los investigadores centraran sus esfuerzos en el suelo del almacén del Mercadona donde trabajaban, pues también se encontró sangre, aunque esta era del exmarido.