El gobierno Social-comunista con el apoyo de los golpistas y demás enemigos de España, en posición genuflexa ante la Agenda Globalista, viene haciendo una serie de políticas que nos llevan a vivir en una dictadura, a su merced, con tal de estar en el poder. Las citamos:

  1. Quieren imponer el aborto libre. O sea, que la mujer pueda abortar libremente, de momento hasta las 14 semanas de gestación (queriendo ampliar) y que se quiten todas las cortapisas legales, incluso sin permiso paterno para las menores de edad.

Detrás de todas estas medidas pro-abortistas están las clínicas de “Planned Parenthood”, una empresa ligada a la Agenda Globalista.

  1. La Eutanasia. Eufemísticamente lo llaman suicidio asistido, para personas en fase terminal. Pero quiero recordar que en Canadá, se le aplicó la Eutanasia a una señora que manifestaba que “se aburría” por el confinamiento del Covid-19. De momento se ha ampliado en España, aparte de una enfermedad incurable, a un padecimiento grave, con una solicitud previa a encontrase en esa situación. Pero padecimientos graves, hay muchos y muy variados. O sea, estamos en el camino de la Eutanasia más general, de personas mayores o con una enfermedad no necesariamente terminal.
  2. Desde la administración se quiere obligar a vacunarse a personal sanitario y a trabajadores de residencia, y planea sobre el resto de trabajadores que trabajen cara al público,. Y de momento, con una recomendación tendente a ser obligatoria para el resto de la población. Si consiguen que se vacune a la mayoría de la población y si es cierto los efectos secundarios que puede producir a los jóvenes: esterilidad y otros efectos secundarios.

Con estas tres medidas habrán conseguido en la España y en el mundo la reducción de la población mundial. Ya no harán falta: Gulag, Campos de concentración de Pol Pot,…etc no serían necesarios ya, lo harían los “vacunodromos”, las clínicas abortivas, la aplicación de la Eutanasia de personas con padecimientos graves. O sea, la Agenda Globalista, una elitista casta privilegiada que desgobernaría el mundo, decidirá si naces o no y cuando mueres. Jugarían a ser Dios, a ser el emperador romano que con su dedo decidía entre la vida y la muerte en su infinito poder. Y mientras llegamos a la idílica España 2050, estás normas van entrando en vigor:

  1. Rehúsa de comer carne roja, supuestamente nociva para el calentamiento global. Deberás comer: forraje hidropónico, carne vegana (no se sabe los efectos secundarios de la química con la que están hecha), insectos, gusanos, y demás mangares resilientes fabricados por empresas títeres de la Agenda Globalista.
  2. Acepta el adoctrinamiento ideológico impuesto, en materias como el calentamiento global hecho por la perversa humanidad desprendiendo CO2, las leyes de Violencia de género (aunque el hombre deba demostrar su inocencia), la desigualdad real entre hombres y mujeres, los privilegios de los colectivos LGBTBQ. Si no aceptas esas reglas estarás contra el sistema, un disidente que osa poner en duda el sistema. Un homófobo, un misógino, un retrógrado, un intolerante, etc. Como le ocurrió razonar posiciones contrarias a la ley de Violencia de género al Sr. Nart , fue censurado por la nueva Gestapo Globalista.
  3. Hasta las relaciones sociales han conseguido cambiar. Con el objetivo de finiquitar el concepto de familia para hacernos más vulnerables, mas manipulables. El ocio nocturno también lo han extinguido, por el cierre empresarial o por restricciones de la Pandemia.
  4. Impuesto el nuevo saludo con el codo o con el puño cerrado, en contraposición con el saludo fascista, comunista y más reciente el Occidental.
  5. La censura en las redes sociales, la imposibilidad de mandar más de un mensaje por WhatsApp si no le gusta al censor del nuevo régimen. El repetir machaconamente en televisión mensajes globalistas, hasta en la publicidad.
  6. La nueva raza humana con grafeno. El que no se ha vacunado es una persona insolidaria, egoísta, prácticamente un hereje de la nueva era.
  7. El certificado de vacunación. Que cada vez en más lugares es obligatorio. Parece el salvoconducto de tiempos de guerra.
  8. El uso de la mascarilla, como forma de sometiendo al poder establecido. Esta tan arraigado que, aún no siendo obligatoria en espacios abiertos hay gente que las sigue usando; incluso recela del que no las usa al aire libre.
  9. La recomendación de momento, de no usar el avión para trayectos de más de 2 horas, sustituirlo por el tren. Por supuesta contaminación, causante del cambio climático. Con lo que nos llevará a una caída de nuestro principal fuente de ingresos, el turismo.
  10. Una inmigración masiva de africanos, subsaharianos en su mayoría, desde sus países de origen hacia Europa Occidental. Para sustituir con las medidas descritas al principio la población europea por otra más heterodoxa, sin arraigos familiares, sin el idioma, sin ninguna señal de identidad que le haga tener una identidad nacional con su nuevo país de acogida. Así destruyen el concepto de Nación y nos hace ser más fácilmente manipulables.
  11. A todo esto existe una Agencia Tributaria cuyo único objetivo es extraer recursos de la gente que produce algo de riqueza para desviarlo a la inmensa casta parasitaria española (partidos políticos, autonomías, ayuntamientos, diputaciones y cabildos, entidades, organismos, sindicatos, ceoe, confesiones religiosas, funcionarios, ejércitos de asesores, empresas públicas, etc), a las que hay que añadir las de nueva creación: ONGs cambio climático, políticas de violencia de género, colectivos de LGBTBQ, verdes, etc. Más las inmensas clientelas de los distintos poderes políticos. Y en el que el español medio es culpable a la espera de demostrar su inocencia, que casi nunca ocurre puesto que paga y calla.

Todo ello esperando, el día del “Gran Reseteo” . O como empezar a “imaginar” un mundo nuevo, empezando por la economía. Un mundo más: inclusivo, con perspectiva de género, LGTBIQ, verde, sostenible, contrario al calentamiento global y resiliente. Una nueva economía en la que se cumplirá la máxima “No tendrás nada y serás feliz”. Naturalmente estas reglas se cumplirán para la plebe no para la nueva aristocracia globalistas y sus acólitos.