En un momento en que se habla con admiración de los ucranianos que vuelven a su patria para apoyar la resistencia, suena extraño burlarse de Giorgia Meloni por definirse como patriota”.

Luca Ricolfi, uno de los más ilustres y acreditados intelectuales italianos, se percató de ello. El sociólogo, en el periódico Repubblica, fue cauteloso al definir la presencia de “tres derechas” en Italia en este momento en que la política exterior y el conflicto en Ucrania ponen de manifiesto cómo el fenómeno político representado por la líder de Fratelli d'Italia se nutre de un sustrato adherido al sentido profundo de la historia. Una inclinación que, en un momento crucial para el equilibrio mundial, confirma que hay -más allá de la propaganda- los perfiles de una derecha que no es marginal, hija de una “maldad” imaginaria o que se encuentra fuera de los cánones de un partido de gobierno. Simplemente, es todo lo contrario: lo mismo ocurre con Ricolfi en materia de impuestos o en medidas concretas para combatir la pandemia.

En definitiva, de uno de los mayores referentes de la sociología política italiana llega una afirmación que es todo menos irrelevante sobre el perfil real de la derecha política y su liderazgo a un año de las elecciones políticas. Un perfil que en el extranjero -donde la pereza intelectual no está tan arraigada como en nuestros lares- ya ha sido ampliamente reconocido en Giorgia Meloni. Basta pensar en lo que ocurrió para el CPAC 2022 (la Convención de los Conservadores Estadounidenses): el único invitado italiano y de centro derecha en el escenario de la convención más “identitaria” del universo conservador. Y desde ese escenario, la líder de los “conservadores europeos” -en los primeros momentos en que Vladimir Putin invadió las fronteras ucranianas- relanzó algo más que una adhesión obediente, sin vacilaciones, de Fratelli d’Italia a la Alianza Atlántica ante un acto de guerra inaceptable contra una nación soberana.

En Orlando (EEUU) -precisamente en respuesta a las agresiones antinacionales que se están produciendo no sólo con los tanques rusos sino también, a escala internacional, con el conflicto lanzado por la cultura “woke” contra todo el sistema de valores de nuestras democracias- Meloni ha puesto los conceptos de identidad, patriotismo y libertad en una escala armoniosa: entrelazado unos con otros.

Giorgia Meloni remarcó la identidad de los italianos y europeos con las raíces clásicas y cristianas que fundaron la milenaria civilización occidental y a Occidente como un posicionamiento natural y pre político, Es decir, como un concepto más amplio, que incluye la OTAN, pero que no termina ahí, ni mucho menos. Y luego el patriotismo: un vínculo que no incluye la oposición a Italia, pero sólo a los gobiernos que no comparten este mismo sentir: o gobiernos nacionales o extranjeros. Por eso fue un acto patriótico ponerse a disposición de Italia y de la causa del pueblo ucraniano y por tanto de la seguridad europea e internacional, como aseguró Meloni a Draghi.

Las responsabilidades desestabilizadoras de ciertas facciones y los instintos beligerantes del “Partido Demócrata internacional”, encabezado por Joe Biden, rendirán cuentas cuando se logre la desescalada entre Rusia y Ucrania. Ahora hay un ideal superior -la libertad en el corazón de Europa- que hay que proteger ante todo.

Por eso este es el momento de los patriotas, y esto no es algo que esté fuera de tiempo...