Parece que la Liga va a estar poco disputada esta temporada, a pesar de que todavía quedan muchos meses para que se decida y que todo puede cambiar hasta el final. Y es que si el Real Madrid sigue jugando como ante el Girona, tiene muy poco que hacer ante el líder, un FC Barcelona que ya le saca ocho puntos. Los blancos pasan a la tercera plaza, empatados a puntos con el Atlético de Madrid, que no pudo pasar del empate ante el Villarreal. El equipo jugó con un brazalete negro en memoria de Manuel Sanchís.

Los blancos disputaron en Montilivi uno de los peores partidos que se recuerdan de la era Zidane. Porque a pesar de adelantarse en el marcador gracias al tanto de Isco en el 12’ y de perder con un gol en fuera de juego obra de Portu en el 58’, lo que está claro es que el Real Madrid tiene que mejorar si quiere arrebatar al Barça la primera plaza. El primer tanto de los catalanes fue de Stuani en el 54’.

Hay que reconocer a la afición del Girona, que no mostró otra bandera que la de su equipo. Ese que recibía al Real Madrid por primera vez en su historia y al que ganó para escribir con letras de oro también en esa historia la victoria ante uno de los mejores equipos del mundo. Buena culpa de ello la tiene Machín, el entrenador que ascendió al equipo a Primera División.