Sánchez quiere contentar a unos y a otros para seguir en el poder y se mueve bien en esa línea, lástima que para ello utilice la mentira, el cinismo y la falta de escrúpulos. Nunca va a admitir que las cesiones a Cataluña pueden ser gravosas para el resto de las comunidades y ha dicho lo que todo el mundo quería oír, que no va a dejar de atender a ninguna región de España. El problema es que la credibilidad de Sánchez es nula y nadie se cree realmente lo que dice.

Superar el conflicto en Cataluña "es fundamental" para el Gobierno, pero no se hará "en perjuicio" de las "necesidades apremiantes" del resto de comunidades autónomas. Pedro Sánchez se ha comprometido este sábado en el comité federal del PSOE, el principal órgano del partido entre congresos, a que la atención a la crisis catalana no penalice otros problemas que, sin tener la dimensión del desafío independentista, resultan cruciales en otros territorios. "Cada uno de los ciudadanos de España espera de nosotros atención a sus demandas. Y la tendrán", ha expresado secretario general de los socialistas, que ha puesto como ejemplo la necesidad de un "tren digno" para Extremadura, que el Mar Menor "recupere la vida que tuvo" o la lucha contra la despoblación en Castilla y León.

Sánchez también ha otorgado mucha importancia a las protestas de los agricultores y ganaderos: "Contad con el Gobierno. Contad con vuestro Gobierno". En esta línea, el PSOE ha elaborado un manifiesto de apoyo al sector agrario, con el que comparte la necesidad de lograr unos precios justos. Tras advertir de que las administraciones públicas no pueden fijarlos en el marco de una economía global, los socialistas apuestan por la "reorganización necesaria de la oferta para poder negociar mejor" los precios. Consciente de la preocupación que afecta a algunas comunidades con Ejecutivos socialistas donde el sector agrario es muy potente, Sánchez ha reiterado en su intervención final la necesidad de unos "precios justos", según fuentes presentes.