Declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid en el pleno de la Asamblea de Madrid, en respuesta al Grupo Parlamentario de Más Madrid

 
La izquierda, sus sindicatos y sus asociaciones afines han intentado desde hace ya casi tres años llevarme a distintas instancias una y otra vez y siempre sin éxito porque no hay absolutamente nada. 18 veces donde ustedes han fracasado.
 
No sé cuántos políticos, desde luego en este país, están en esta situación, pero nunca se había intentado llevar a uno a los tribunales, que, por cierto, quedara sin éxito, por el ejercicio sus competencias, dar unas opiniones.
 
Es gravísimo intentar ni siquiera que el presidente de la Comunidad de Madrid no se puede expresar en los medios de comunicación, pero me reafirmo en todo lo que he dicho porque la atención que se ofrece a los ciudadanos en los centros de salud tiene que mejorarse, desde luego la atención telefónica.
 
Y ni sus sindicatos, ni sus falsas denuncias ni mañana Bildu van a impedir que me expresé con libertad, que me mueva con libertad y que siga ejerciendo mis derechos y mis responsabilidades como presidenta de la Comunidad de Madrid.
 
En respuesta al Grupo Parlamentario de Unidas Podemos
 
Ustedes solo el partido de Neurona, de las niñeras de Galapagar, de aquellas personas que están acusadas por pederastia, por las maletas con dinero, por los fraudes a la Seguridad Social, por las becas black, por la ruina y por la tiranía donde gobiernan. El partido que nació de las dictaduras, que se lucra de ellas, que son siempre enemigos de las democracias liberales me podrán decir lo que quieran, pero es que estamos en un Estado de Derecho.
 
Por tanto, créame, no voy a acabar en la cárcel, no voy a ir a ningún tribunal, no soy juzgada por nada porque no he hecho absolutamente nada. Y yo sé que ustedes no aceptan la democracia y las reglas del juego, pero en España todavía sí se puede. Mientras ustedes están aquí es más difícil, pero les queda poco, créame les queda muy poco y en cuanto haya elecciones generales: Adiós Podemos.